Martes 19 de Noviembre de 2019

Política

Alberto recibe al "Grupo de Puebla" y aísla a Bolsonaro

Viernes 8 de Noviembre de 2019
Apoyo del BID. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció ayer su apoyo a la Argentina y su “disposición para adecuar desembolsos a las prioridades del nuevo gobierno”, por un monto de 6.000 millones de dólares, durante una reunión que mantuvo su titular, Luis Alberto Moreno, con el presidente electo Alberto Fernández. En la reunión, Moreno le transmitió a Fernández que el BID es un “socio estratégico de Argentina y apoyará en áreas como infraestructura, protección social, salud, educación y desarrollo urbano”.
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Será anfitrión del colectivo de dirigentes y expresidentes "progresistas" de la región en su primera actividad regional tras visitar a López Obrador en México. Estará junto a Dilma y "Pepe" Mujica.

Alberto Fernández encabezará a partir de hoy la segunda reunión del “Grupo de Puebla”, un colectivo de dirigentes latinoamericanos con tendencia progresista que apoya la continuidad de la presidencia de Nicolás Maduro en Venezuela. Luego de ser recibido por Andrés Manuel López Obrador en México, el presidente electo será anfitrión de Dilma Rousseff (Brasil), José “Pepe” Mujica (Uruguay), Fernando Lugo (Paraguay), Ernesto Samper (Colombia), Álvaro García Linera (vicepresidente de Bolivia), José Luis Rodríguez Zapatero (España) y Daniel Martínez (candidato del Frente Amplio que competirá en el balotaje en Uruguay) bajo el lema “El cambio es el progresismo”.

“El propósito de la reunión en Buenos Aires es el de seguir construyendo, entre todos, una agenda progresista que nos identifique y reúna”, explicó Samper, expresidente de Colombia y exsecretario de la Unasur, durante una entrevista que el propio Grupo de Puebla difundió a través de sus redes sociales.

Fernández, quien regresó ayer al país, tendrá su participación mañana por la mañana en la cumbre que se desarrollará en el Hotel Emperador, ubicado en la avenida Del Libertador 420, en el barrio porteño de Retiro. “El Grupo de Puebla es un grupo que yo mismo impulsé mucho antes de ser candidato, y que empezamos a trabajar con Marco Enríquez-Ominami desde Chile”, dijo Fernández en declaraciones que realizó en su paso por México.

“En el Grupo de Puebla no estamos hablando de generar una referencia ideológica que se enfrente a nadie, simplemente es un conjunto de dirigentes de toda América Latina, respetuosos de las institucionalidades y de la democracia”, aclaró el mandatario electo. En esa línea, Fernández remarcó que lo que plantea el grupo “son alternativas a lo que ha imperado en los últimos años, por ejemplo, en Argentina, y es la búsqueda de volver a reencontrar un sistema político que devuelva la equidad perdida, el equilibrio y la igualdad social en América Latina, de eso hablamos”.


“El foro busca integrar canales de comunicación y de trabajo entre dirigentes de toda Latinoamérica con una mirada progresista y en respeto a la institucionalidad y a la democracia”, resumió. La primera reunión de este nuevo foro internacional tuvo lugar del 12 a 14 de julio de este año en la ciudad mexicana que le da su nombre: Puebla, donde 30 líderes de 12 países coincidieron en unir fuerzas y propuestas para consolidar un nuevo eje para “producir consensos regionales y articular políticamente al progresismo”.

El Grupo de Puebla busca sumar al actual Gobierno mexicano, pero como su presidente Andrés Manuel López Obrador tomó la decisión de no abandonar su país por viajes al extranjero, a Buenos Aires llegará Yeidckol Polevnsky, la presidente de MoReNa, el partido en el Gobierno. Este colectivo de líderes regionales funciona, además, como un contra peso político la “Grupo de Lima”, un conjunto de países entre los que se encuentran Brasil, Argentina y Chile que desconocen la autoridad de Maduro en Venezuela y reconocieron por vía diplomática a Juan Guaidó como presidente “a cargo”.

El acercamiento de Alberto a López Obrador, en su primer viaje como presidente electo, y el impulso al “Grupo de Puebla” marcan también la distancia que el futuro gobierno adopta, el menos en el plano político, de la gestión de Jair Bolsonaro en Brasil. El vínculo se tensó desde que, en los festejos por el triunfo electoral en la noche del 27 de octubre, Fernández volvió a reclamar por la libertad de Lula da Silva


Fuente: ambito.com