Viernes 23 de Agosto de 2019

política

Sobredosis de WhatsApp: los subgrupos del grupo de los CEOs en que juegan el nieto de Mirtha Legrand y Campanella

Viernes 12 de Julio de 2019
© Política Argentina

A un mes de las PASO, el grupo "Nuestra voz" que empresarios armaron en WhatsApp se alineó con las órdenes de Marcos Peña y ya milita la campaña según los designios del funcionario. Ya alcanzado el máximo de integrantes, empezaron a abrir subgrupos, y hasta tienen uno dedicado a contenidos audiovisuales en el que están "Nacho" Viale y el director de cine. Los detalles.


La campaña electoral de Juntos por el cambio ya no sólo cuenta con la poderosa maquinaria que usufrutúan Marcos Peña y Jaime Durán Barba con el Big Data, las herramientas digitales y las bases de datos de organismos públicos que el jefe de Gabinete se quedó a través de polémicos decretos presidenciales, sino que también ya tiene en marcha nada más y nada menos que una sobredosis de grupos y subgrupos de WhatsApp de los CEOs más importantes de la Argentina, en los que ya juegan hasta el nieto de Mirtha Legrand y el cineasta militante Juan José Campanella.

Según reveló Alejandro Bercovich en un artículo publicado por BAE, a la intensa actividad de la estrategia de Juntos por el cambio de multiplicar la grieta y atacar fuerte a la oposición del Frente de Todos se suma una fuerte presencia mediática -explicitada en los últimos días- de "un grupo que nunca ocultó su simpatía por Cambiemos pero que ahora decidió gritarla a los cuatro vientos: los CEOs".

Se trata del grupo de Whatsapp "Nuestra Voz", la usina militante amarilla integrada por dueños de empresas mezclados con gerentes. Según la nota, los que más activos de ese espacio son los sub60, como Martín Cabrales (Cabrales), Martín Migoya y Guibert Englebienne (Globant), Marcos Galperin ( Mercado Libre), Gabriel Martino ( HSBC), Sergio Kaufman o Inés Bertón (Tealosophy), mientras que los más veteranos como Alejandro Bulgheroni (Panamerican Energy), Hugo Sigman (Insud) o incluso Cristiano Rattazzi ( Fiat) lo leen salteado y son más renuentes al tecleo.

El grupo tiene 256 miembros, el máximo permitido por el servicio de mensajería, y mantiene como ícono la banderita argentina, tal como lo fijaron a fines de mayo los fundadores, Migoya y Englebienne.

Ahora, en línea con el manual de militancia digital que Peña bajó públicamente hace días en Parque Norte, los CEOs acataron y empezaron a abrir subgrupos, tal como instruyeron los estrategas de la campaña cambiemita a los "defensores del cambio". Según se explica en el texto de Bae, son subgrupos que funcionan como comisiones por área de especialidad.



Allí es donde aparecen Ignacio "Nacho" Viale, el nieto de Legrand, y Campanella. Ambos participan de un subgrupo dedicado a los contenidos audiovisuales, acompañados por los encargados de publicidad de varias compañías.

Otro sobre temas legales, en simultáneo, fue inaugurado por los abogados Máximo Fonrouge y Mariano Lipera, ambos de la agrupación filomacrista "Será Justicia". Además de los mencionados, los hay sobre calidad institucional, educación, tasas municipales y ordenamiento interno.

El grupo madre, "Nuestra voz", tiene una especie de reglamento al que accedió BAE Negocios. En ese marco, la dinámica actual que impusieron los CEOs es ahora "para proponer un mensaje previamente consensuado por fuera, apoyado por una cantidad significativa de miembros (al menos 10), o para opinar sobre estas propuestas".

Sin embargo, lo más grave que expone el texto de Bercovich tiene que ver con una especie de pacto de los que un sector del poder ya llama los "machos del guasáp" (en alusión a los "machos del off" que alguna vez señaló Amado Boudou): "Si hay segundo gobierno de Macri, será a puro shock. Nada de gradualismos ni tibiezas".

En esta línea, el chat de los CEOs se mantendrá hasta octubre abroquelado como "defensores del cambio" de la mano de Mauricio Macri y Vidal. Ahora bien, si hay cuatro años más, la mayoría reclamará el shock. La reforma laboral pica en punta en ese escenario. Ya lo dijeron ayer y hoy: poder echar trabajadores sin motivos, con la menor indemnización posible y a gusto.


Fuente: Política Argentina
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