Lunes 21 de Octubre de 2019

Política

El eclipse de la gobernadora Vidal a un paso de las elecciones primarias

Viernes 12 de Julio de 2019
© La Izquierda Diario

A un mes de las PASO, se hace más fuerte la “madre de todas las batallas” en territorio bonaerense. El prefabricado fuego cruzado entre una Vidal que vive su propio eclipse y un Kicillof que, más allá de las fotos, sigue tironeado por los intendentes.

Con la difusión de los spots publicitarios en todos los medios se dio por iniciada formalmente la campaña electoral hacia las PASO del 11 de agosto. Vidal dio su puntapié inicial en el programa de Jorge Lanata el último domingo.

En el caso de las elecciones en la PBA, además de la particularidad de que la misma se define en una sola vuelta –se puede ganar o perder por un voto-, también es escenario de una de las grandes paradojas del momento: la actual gobernadora, que se postula para su reelección, sigue siendo una de las políticas con mejor imagen a la vez que enfrenta distintos problemas para un posible triunfo.

Un año después del sorpresivo triunfo de Vidal desbancando 18 años de gobiernos provinciales del PJ, el periodista Ezequiel Spillman publicó el libro “La otra hechicera”; allí se recorre la vida política de la mujer que fue clave para el triunfo de Macri en el 2015.

El título de dicho libro refiere a una expresión propia de Macri hacia Vidal y el impacto que supuestamente le habría causado su personalidad, incluso antes de ser gobernadora. La principal “hechicera” del presidente supuestamente sería Juliana Awada, su esposa.

Pero casi cuatro años después aquellos rutilantes calificativos (incluso algunos llegaron el extremo, luego de su triunfo bonaerense, de compararla con la Dama de Hierro, mote que se había ganado unas décadas antes Margaret Thatcher, la exprimera ministra británica, impulsora de la ofensiva neoliberal y de la guerra colonialista por la ocupación de las Islas Malvinas) se han devaluado tanto como el propio peso argentino. La gobernadora sufrió como pocos y pocas la crisis del gobierno de Macri.

La hechicera terminó bebiendo la pócima del supuesto embrujado y “pasaron cosas” que le hoy le complican el escenario que tiene que enfrentar.

Por un lado la caída electoral de Macri le pega de frente a una gobernadora que no puede con la tarea titánica de trasladar su imagen positiva a un Macri muy debilitado. Por más que algunos analistas sostengan que su figura subió un 3 % gracias a la (inestable) estabilidad cambiaria actual, el presidente sigue sufriendo una caída muy fuerte en el conurbano y sectores de la provincia. Esto lo coloca muy por debajo de los Fernández - Massa y a su vez tira para abajo a la propia Vidal. Así las cosas, parte de su destino posiblemente se juegue en el corte de boleta, que en una elección mayormente polarizada como la actual -y sin Aníbal Fernández enfrente- muy difícilmente se acerque al 7 % de corte favorable a Vidal como ocurrió en las elecciones del 2015.

La incertidumbre que hoy vive la gobernadora es el precio de haber retrocedido, ante la ofensiva de Macri, Marcos Peña y Durán Barba, con su plan de separar las elecciones provinciales de las nacionales. Una pócima que puede resultar fatal para las aspiraciones reeleccionistas de Vidal.

Otro fuego amigo que sufrió Vidal tuvo lugar cuando Macri se aseguró el Presupuesto Nacional con los gobernadores peronistas a costa suyo. En aquella oportunidad, los gobernadores del PJ impusieron el rechazo a la indexación del Fondo del Conurbano que reclamaba Vidal y que recibe la PBA desde la época de Duhalde en los años 90. Esta concesión de Macri a los gobernadores obligó a Vidal a un endeudamiento colosal que debilitó aún más las alicaídas finanzas provinciales. En casi cuatro años el endeudamiento creció alrededor de un 400 %. Además el gobierno nacional descargó sobre las cuentas provinciales subsidios al transporte y a la energía eléctrica que a su vez, la gobernadora, ni corta ni perezosa, descargó en parte sobre los intendentes; estos los convirtieron en sucesivos aumentos en las tasas de alumbrado que pagan los vecinos en distintos distritos del GBA.

Recientemente Christian Castillo, precandidato a gobernador por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores - Unidad, expresó en una entrevista radial en El Termómetro que “la provincia venía mal con Daniel Scioli, ganó Vidal y ahora esta hecha un desastre”.

Ahora la gobernadora inició una campaña dura para lograr una polarización con el Frente de Todos, pero ambos armados electorales ponen en evidencia las coincidencias existentes entre los tándem Macri – Pichetto - Vidal y Fernández - Massa - Kicillof.

Ante las luces de alarma que se vienen prendiendo en el tablero del laboratorio vidalista, la gobernadora comenzó a empujar a la tropa cambiemita para que se pertrechen para desembarcar en una “madre de todas las batallas” que por ahora tiene un resultado incierto.

Hace unos días Federico Salvay, jefe de Gabinete provincial y uno de los principales operadores de Vidal, reunió a los 5 principales precandidatos a diputados nacionales por la PBA. También participó Claudia Rucci (hija de José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT en los años 70) candidata acercada por Miguel Ángel Pichetto.


Cristian Ritondo tendría designado librara su propia batalla en el conurbano agitando la bandera de la lucha contra las mafias. Difícil tarea la del ministro de Seguridad, que es precisamente el responsable político de la principal mafia, la maldita Bonaerense que sigue sembrando las calles de la provincia de pibes y pibas víctimas de la mano dura y del gatillo fácil.

También buscan priorizar la Primera Sección y creen poder arrebatar algunos distritos al peronismo; a la vez no cuentan con buenas perspectivas en los distritos que ya gobiernan, como es el caso de Quilmes y Lanús.

Pero la guerra en el papel siempre tiende a modificarse al calor de la guerra real. Ante esta probabilidad, para nada descartable, Vidal extendió y reforzó su tropa fiel para ocupar lugares en la Legislatura provincial y desde allí, en caso de perder, dejar plantado su propio jalón. Por otra parte, Sergio Massa declaró que mantendría su propio bloque del Frente Renovador. ¿Reeditarán la alianza que mantuvieron todos estos años para cogobernar la provincia, pero ahora contra Kicillof? Todo eso está por verse y nada se puede descartar en el futuro próximo.

… pero también van a gobernar Sergio Massa y los intendentes, es decir los que en estos casi cuatro años cogobernaron con Vidal; le votaron todos los presupuestos, el endeudamiento y sus principales leyes de ajuste. La Cámpora a la que hoy intentan mostrar como un fantasma dio quórum para que se aprobara el último presupuesto.

Puro fuego de artificios. Con el “comunista” (al decir de Pichetto) Kicillof van a seguir gobernando muchos de los que vienen cogobernando con la propia Vidal. Como se planteó más arriba, hay muchas coincidencias entre ambas coaliciones. En la actualidad la Cámara de Diputados de la provincia está presidida por la peronista Marisol Merquel.

Recientemente los intendentes le “recomendaron” a Kicillof que no hable de economía y que hacerlo sería “pisar el palito”. Muy sabio consejo de los Barones, que temen que el devenir de la discusión sobre la economía provincial vuelva a traer a la superficie su importante colaboración y les impida seguir escondidos detrás de la Kicillof. Los intendentes, más allá de la foto, no lo quieren muy cerca de sus distritos y lo invitaron a recorrer los municipios oficialistas. La relación entre Axel y los Barones sigue siendo inestable más allá de los flashes.

En un reportaje concedido al programa Minuto 1 de C5N, Kicillof puso en evidencia que está a tono con la moderación impuesta por los Fernández y Massa, que le exigen también los intendentes. En el mencionado reportaje sostuvo su idea de impulsar “un plan productivo integral” que supuestamente se podría concretar sin tocar los intereses de los grandes grupos económicos que controlan toda la riqueza provincial.

En relación a las empresas energéticas solo se limitó a decir que habría que invitar a las patronales que se conformen con una “rentabilidad razonable”. Sobre el endeudamiento provincial Kicillof, pasó de denunciar a Vidal por ser responsable del “despilfarro” de fondos para pagar la deuda a decir que “hay recursos mal dirigidos”, sin mencionar que van dirigidos al FMI y a los grandes grupos especulativos que concentran una gran porción de la deuda provincial. Esos recursos van a parar a sus arcas a costa de la miseria, la pobreza, el desempleo, la marginación y la precariedad que sufren miles y miles de trabajadores, las mujeres y la juventud del pueblo bonaerense.

El candidato a gobernador del Frente de Todos también se pronunció por “mejores salarios y capacitación” para los efectivos de la Bonaerense y reafirmó que no va a hablar “de los grandes problemas de seguridad”. El que calla otorga. Una especie rara de “marxista” que defiende mejorar el poder de fuego de las fuerzas represivas del Estado.

No podemos ir detrás de Vidal - Ritondo ni de Kicillof – Massa; ellos de una forma u otra (como también lo hacía Scioli) encubren a las mafias organizadas con la participación y la complicidad de la Policía Bonaerense que en los barrios pobres lucran con la vulnerabilidad de la gente.

El FIT-Unidad es la única alternativa que plantea un programa anticapitalista para terminar con la obscena desigualdad social y la pobreza que vivimos la mayoría. El FIT-U encabezado por Nicolás del Caño como candidato a presidente y Romina del Plá como vice; Christian Castillo como gobernador y Néstor Pitrola como senador provincial pretende conformar una gran fuerza que esté al servicio de las luchas de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Sumate para que seamos muchos y muchas quienes difundamos las propuestas de la izquierda para que la crisis la paguen los capitalistas.


Fuente: La Izquierda Diario