Miércoles 24 de Julio de 2019

El país

Stornelli tiene una fan que escribe a medida

Escuchas ilegales y anónimos son las fuentes de las denuncias contra la oposición.
© Página12

Página/12 accedió al anónimo con el que pretenden voltear la causa de Ramos Padilla

Domingo 7 de Julio de 2019

Las maniobras con anónimos y escuchas ilegales son la base de la ofensiva contra el juez Alejo Ramos Padilla y el expediente que se tramita en Dolores. Así lo denunció el defensor del magistrado, Juan Ramos Padilla, también padre del juez. En esa causa de Dolores salieron y siguen saliendo a la luz las formas de persecución política, espionaje y armado de causas utilizadas por parte del aparato de Comodoro Py, la Casa Rosada y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). PáginaI12 accedió por primera vez al anónimo con el que Carlos Stornelli trató de voltear la causa de Dolores. El fiscal presentó el papel para que se formara una causa en Comodoro Py y el sorteo del expediente determinó que recayera en manos del juez Luis Rodríguez, de mala relación con Stornelli, por lo que de inmediato apareció Elisa Carrió diciendo que, casualmente, también recibió un anónimo, con transcripciones de escuchas de personas detenidas. Se realizó entonces el segundo sorteo de una causa con el mismo objeto procesal que la anterior –un supuesto complot de presos de Ezeiza– y está vez la instrucción quedó en manos del juez de la fotocopia de los cuadernos, quien no resignó su competencia.

Según indicó Stornelli en su presentación, el anónimo lo tiró alguien por debajo de la puerta de su fiscalía el 8 de febrero pasado. Para entonces ya había sido allanada la casa de Marcelo D’Alessio –el juez Ramos Padilla concretó el allanamiento el 6 de febrero–, es decir que todos los relacionados con el falso abogado ya sabían que se venía un terremoto judicial porque, por ejemplo, Stornelli le había pedido a D’Alessio que investigue ilegalmente al ex marido de su pareja. Hasta hablaron de plantarle droga.

El anónimo es burdo y destinado a armar una causa contra el expediente de Dolores. Es el revival del viejo estilo policial o de las operaciones de inteligencia en las que el propio aparato del Estado es el que redacta y entrega. Unas veces usan llamados anónimos al 911, otras veces con notas a las que se le quiere dar verosimilitud con intencionales errores de ortografía o imprecisiones en los nombres.

En este caso es un fan sin nombre de Stornelli, que lo aplaude hasta por su gestión como ministro de Seguridad bonaerense, y dice que los presos de Ezeiza “están armando una conspiración, algo contra usted con la complicidad del juez”. El texto requería esos condimentos: complot, ex funcionarios presos y Ramos Padilla.

Con ese papel corrieron a Comodoro Py. Todo el objetivo fue poner en juego un juez amigo para contrarrestar la investigación sobre las irregularidades y aprietes cometidos por el propio Stornelli y por el aparato de Comodoro Py en general. Semejante anónimo no podía dar inicio a ninguna causa seria, pero la jugarreta estuvo amparada por la coalición política-judicial-mediática alineada con Cambiemos.

Pero la ofensiva contra Ramos Padilla no se centró sólo en el edificio de Retiro. El propio presidente Mauricio Macri mandó a armarle una acusación en el Consejo de la Magistratura, porque como dijo el mandatario públicamente, “Ramos Padilla ya ha hecho varias, así que espero que el Consejo, con todas las pruebas que hay, evalúe seriamente la destitución”. No fue una declaración aislada. El ex marido de la actual pareja de Stornelli, el piloto Jorge Castañón, contó que ella le dijo: “no vayas a declarar a Dolores, Carlos (por Stornelli), ya habló con Mauricio (por Macri) y el viernes lo echan”. En esos días, precisamente, el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo, Juan Bautista Mahiques, puso en marcha la ofensiva contra el magistrado.

La defensa del juez de Dolores pide que Macri sea citado a declarar al Consejo para que especifique cuáles son las “varias” a las que se refirió en su declaración periodística y es seguro que le preguntarán por los dichos sobre la promesa de Mauricio a Carlos de remover a Alejo Ramos Padilla.

En el meduloso escrito presentado por Juan Ramos Padilla ante el Consejo, el padre-abogado defensor desnudó las increíbles maniobras y manipulaciones:

Los anónimos, primero de Stornelli y luego de Carrió, pretendieron instalar la versión de que los presos de Ezeiza armaron “un complot” para derrumbar “la causa de los Cuadernos” y al fiscal Stornelli.

Así responde la defensa del juez: “ el avance de la investigación de la causa de Dolores dejó en claro que las imputaciones contra el fiscal abarcaban todo tipo de hechos que nada tenían que ver con las conversaciones de los presos, e incluyen su participación en muchas maniobras que están siendo investigadas y sobre las que se han dictado resoluciones, como las acciones sobre Gonzalo Brusa Dovat (coacción al ex gerente de Pdvesa), una cámara oculta sobre el abogado José Manuel Ubeira (defensor en la causa de las fotocopias) o la sospecha de que se mandó a investigar al ex marido de la actual pareja del fiscal Stornelli”.

“No exagero tampoco, a la luz de lo acontecido –arriesga Juan Ramos Padilla–, si señalo que con este modo de proceder se podría intentar afectar también a la voluntad del electorado en estas próximas elecciones presidenciales, con anónimos, filtración de escuchas y colaboración de medios afines al gobierno, pues en definitiva lo que se buscaba era blanquear escuchas para agregar de algún modo a la causa seguida a la ex presidenta Cristina Kirchner”. Aquí, en concreto, la defensa de Ramos Padilla se refiere a la presentación de un órgano del gobierno, la Unidad de Información Financiera (UIF) para que las escuchas se utilicen en la causa sobre la lavado de dinero contra Lázaro Báez, y en la que pretenden involucrar a la candidata a vicepresidente.

Más aún, el padre del juez de Dolores, sostuvo públicamente que revisando la totalidad de las escuchas, advierte que habrá más filtraciones y más manipulaciones durante la campaña electoral. El método del espionaje ilegal, el blanqueo a través de anónimos berretas o de notas periodísticas, parece que se seguirá usando, como hasta ahora, para la política.

Si para abrir causas judiciales usaron un papel como el que exhibe este diario o un blanqueo de escuchas como presentó Carrió, queda claro que el modelo consiste en avanzar de cualquier manera, con las ilegalidades que sean, para impedir el regreso de los que se oponen al neoliberalismo.



Fuente: Página12
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