Sábado 24 de Agosto de 2019

La Legislatura bonaerense

Sancionarán al “Loco” Romero, el senador de senador de La Cámpora denunciado por acoso sexual

Viernes 24 de Mayo de 2019
Jorge "Loco" Romero, senador bonaerense de la agrupación La Cámpora acusado de abuso sexual
© Clarín

Lo harán por sus “faltas ”injustificadas“ a las sesiones. La agrupación K nunca lo apartó ni le pidió la renuncia a la banca.

El senador kirchnerista Jorge Romero, denunciado por presunto acoso sexual, sería sancionado en la Legislatura bonaerense en la próxima sesión parlamentaria del 30 de mayo.

En el debate, el cuerpo legislativo adoptaría esta resolución ante las “reiteradas” inasistencias del referente provincial de “La Cámpora”. Este jueves recibió la segunda intimación de la presidencia de la Cámara, a cargo del vicegobernador Daniel Salvador, exigiendo los motivos de esas faltas sin justificación a la vista y el caso llegará al recinto para su evaluación.

Por estatuto, el Senado puede resolver la sanción con la mayoría simple de sus miembros. Habría conformidad para una sanción dentro del reglamento que podría afectar, en principio, los haberes del senador con descuento equivalente a las faltas registradas.

Este procedimiento está previsto en la norma legislativa. Es para aquellos casos donde el legislado sobrepasa el límite máximo de inasistencias, sin motivos. Romero faltó a seis sesiones.

La sanción es el costado menos gravoso de la conducta de Romero. Existe un tránsito político a partir de diciembre 2018, cuando una militante de “La Cámpora” -por intermedio de las redes sociales- expuso una denuncia por acoso sexual contra el, entonces, jefe provincial de la agrupación kirchnerista.

En aquel momento, no hubo desmentida del presunto acosador. Más bien un intento de justificación, en términos ¿culturales?. “Soy un varón criado en una sociedad patriarcal”, presentó como argumento defensista.

A partir de allí, los responsables políticos de la agrupación K lo corrieron de escena. El mismo aseguró que daría un paso al costado en la jerarquía representativa de ese espacio. Se tomó como un renunciamiento a la banca, que no ocurrió porque nunca fue planteado en esos términos.

Ahora, la duda es si concurrirá el 30 de mayo a la interpelación parlamentaria. Desde los bloques, oficialistas y opositores, aseguran que llegado el caso se adoptaría la sanción en términos formales, sin estridencias. El trámite tendría ese curso por una razón sostenible: el Senado de la Provincia no recibió comunicación de ningún juzgado que involucre a Romero en el delito que le atribuyen.


Es una situación similar a lo ocurrido en Diputados. El presidente de la Cámara, Manuel Mosca, también fue involucrado en una denuncia por acoso. Esta vez con una presentación en la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte de la Nación. Una militante del PRO atribuyó ese comportamiento a Mosca. Tampoco hay causa iniciada en juzgado penal o civil. Pero, Mosca pidió licencia por dos meses del cargo y banca.

¿Romero adoptará una decisión similar para no quedar expuesto?. En estos meses, su corrimiento quitó visibilidad al caso. Con algún grado de acompañamiento de su agrupación. Al principio, Máximo Kirchner transmitió equidistancia con los actos de Romero e incluso sugirió medidas correctivas: "Quiero ser claro: no puede ser un calvario para las compañeras militar en una agrupación política. Deben tener todos los resguardos necesarios", declaraba públicamente.

Después vino el juego de las confusiones. Los responsables de “La Cámpora” comunicaron que la “salida” de Romero de la agrupación había sido una decisión de la organización "hasta tanto dure la aplicación" de esas normas internas.

La “salida” era de la primera línea. No de la banca. Como no concurría al Palacio Legislativo, la presidenta de Unidad Ciudadana, Teresa García, decidió desplazar a Romero de todas las comisiones que integraba (Comercio Interior, Pequeña y Mediana Empresa y Turismo ni las de Trabajo y la de Legislación Social).

Transcurrió medio año desde que la joven Stephanie Calo, integrante de “La Cámpora”, expuso que Romero quiso obligarla a practicarle sexo oral, en la casa de otro compañero de esa agrupación política. No hubo andamiento de esos dichos en la Justicia. No obstante, el mismo legislador insinuó responsabilidad en supuestas agresiones, que detalló en forma genérica: "Soy un varón criado en una sociedad patriarcal. Además soy un militante político con responsabilidades. Desde ese lugar, y a la luz del trabajo de visibilización que han hecho mis compañeras de la organización donde milito, puedo ver que en el pasado tuve prácticas machistas que en ese momento parecían naturales", admitió por Twitter. Y luego se llamó a silencio.

Es improbable que abandone la poltrona que ocupa en la Legislatura. No es sólo por, según sus denunciantes, afectación inmoral. Podría existir una razón política: su reemplazante es la ex vicegobernadora y ex ministra de Educación, Graciela Giannettasio. La histórica referente de Florencio Varela no parece responder con la misma prontitud que Romero a las órdenes de Máximo Kirchner.

PDL


Fuente: Clarín
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