Lunes 17 de Junio de 2019

En la Casa Rosada

Antes de la cumbre de presidenciables del PJ Federal, Mauricio Macri recibió a Juan Schiaretti

Mauricio Macri con Juan Schiaretti, este martes en la Casa Rosada.
© Clarín

El motivo oficial del encuentro fue la convocatoria a un acuerdo que hizo el Presidente a distintos sectores políticos.

Martes 21 de Mayo de 2019

La reunión entre Mauricio Macri y Juan Schiaretti duró una hora. Poco tiempo en comparación a la expectativa -a las idas y venidas, confirmaciones y desmentidas- que había acumulado en las últimas semanas. Para el Gobierno, sin embargo, la foto del Presidente y del gobernador de Córdoba valió la pena y justificó todas las gestiones.

El encuentro un día después de que Schiaretti confirmara que Alternativa Federal tendrá una “fórmula propia” en los comicios presidenciales. “No vamos a formar parte de ninguna alianza con el kirchnerismo o Cambiemos”, insistió este lunes. El pasado domingo 12, el cordobés logró una aplastante victoria con el 57 por ciento de los votos.

Schiaretti pasó por Balcarce 50 horas antes de cenar con Sergio Massa, Miguel Pichetto y Juan Urtubey y de la reunión de este miércoles en la que también participará Roberto Lavagna.

El mensaje de Schiaretti sobre una fórmula propia estaba dirigido al precandidato K Alberto Fernández y también a la UCR y a un sector del PRO, quienes buscaban ampliar su base política de cara a las PASO.

Para el oficialismo eso es bastante. Son muchos en la Casa Rosada los que repetían hasta la semana pasada que el Gobierno -para ser más competitivo en las elecciones- necesitaría que hubiera por lo menos dos peronismos. Con esa estrategia -y gracias a Florencio Randazzo- ganó la Provincia en 2017.

En las últimas horas, sin embargo, algunos de los armadores del PRO se preguntan si la existencia de la tercera vía con el nombre de Roberto Lavagna no dañará más al oficialismo que a la oposición. Cerca de Macri tienen dudas. "A priori sería bueno que hubiera dos peronismos, pero no está claro cómo se moverá ese espacio", razonan.

Tras el encuentro, en la Casa Rosada dijeron que el encuentro fue "muy cordial", que "hay muchas coincidencias" y que le "da previsibilidad al país de cara al futuro".

A las 17.50, Schiaretti ingresó a la Casa Rosada por la explanada de Rivadavia. En el Ejecutivo insistieron en que la visita se enmarcaba dentro de la discusión por los 10 puntos de consensos básicos, que el Presidente lanzó semanas atrás.

Al retirarse, sesenta minutos después, Schiaretti publicó en Twitter su balance de la reunión. “Terminamos la reunión convocada por el Presidente @mauriciomacri , en la que ratifiqué mi posición sobre un eventual acuerdo nacional, que hice pública en mi discurso del 12 de mayo pasado: 1) mantener el equilibrio fiscal; 2) tomar deuda sólo para obras pública. 3) honrar las deudas que se contraen; 4) no aislarse del mundo; 5) garantizar el federalismo en todo el territorio de nuestra patria, sin resignar los avances alcanzados hasta hoy por las provincias y 6) el Estado debe garantizar la justicia social, ya que no existe por el derrame del mercado”, escribió el cordobés.

Los mismos son muy cercanos a los que había presentado el jefe de Estado, aunque con los matices referidos a la deuda y a la justicia social.

Hasta el momento, más allá de los llamados y las cartas iniciales, Macri no había tenido la deferencia de discutir los puntos con ningún otro mandatario provincial o precandidato presidencial cara a cara; un detalle que alimenta las especulaciones en torno a los movimientos de Schiaretti. Por el despacho de Rogelio Frigerio, en cambio, desfilaron los gobernadores de Chaco, Neuquén, Salta, Río Negro; además de dirigentes sindicales de las 62 organizaciones, rectores universitarios; Daniel Scioli.

Esta vez el ministro del Interior, que también visitó a Miguel Pichetto en el Senado, se mantuvo al margen. “Es mejor que sea cara a cara”, dijeron en su entorno sobre la cumbre entre el Presidente y gobernador.

Schiaretti es uno de los mandatarios provinciales de la oposición que mejor relación tiene con Macri. El Presidente siempre valoró la gestión del líder cordobés y siempre se cuidó de no interferir demasiado en la política local de Córdoba. La lectura es una sola, en la provincia mediterránea -segundo distrito electoral del país- Macri se quedó con el 70 por ciento de los votos en el balotaje de 2015. “Córdoba es el motor del cambio del país”, suele repetir el jefe de Estado en cada una de sus visitas.

Macri fue partícipe necesario -aunque se mantuvo al margen- de la derrota del oficialismo en Córdoba, donde Cambiemos no logró conformarse ni plasmar una lista de unidad.

Schiaretti y Macri podrían haberse sentado horas después en la misma mesa, en la celebración de FIAT en La Rural. El gobernador cordobés finalmente prefirió cenar con sus socios de Alternativa Federal.

El Presidente valora la gestión de Schiaretti y el gobernador también aprecia al Presidente, a su manera. Lo blanqueó hace poco en una comida con el radical Ernesto Sanz. “Los gobiernos de Macri y Cristina son muy malos y parecidos. Los dos se empecinaron en defender a funcionarios que no les convenían y niegan la realidad. Pero con Macri duermo más tranquilo”, reflexionó el cordobés, según reconstruyó Clarín.

Un rato antes de que Schiaretti llegara, otro dirigente cordobés visitó La Rosada. Héctor Baldassi -candidato a vicegobernador de Mario Negri- se reunió con Marcos Peña. Impera la reconstrucción cordobesa.

En el Gobierno insisten en que contaron con la venia de un espectro amplio del arco político para acordar los consensos. Además de los gobernadores propios y de los ya citados, esperan la aprobación de otros, como el sanjuanino Sergio Uñac, con quien mantienen buen diálogo y pidió ampliar algunos de los puntos. Primero, advierten, deben superar sus comicios provinciales. Solo rechazaron abiertamente los consensos, Juan Manzur (Tucumán) y Gildo Insfrán (Formosa).

“Queremos ponerle un moño”, dicen en el Ejecutivo sobre los consensos. Aunque públicamente prefieren no leerlo en clave electoral, imaginan la plataforma para después del cierre de listas. Creen que los mismos pueden servir como “una pista de aterrizaje” de cara para dirigentes que están fuera de Cambiemos de cara a una segunda vuelta.

CG



Fuente: Clarín
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