Lunes, 17 de Diciembre de 2018

Cambios tras la asunción de Diego Santilli en Seguridad

La Policía frenó 6 horas a un grupo piquetero pero no pudo evitar el acampe en la 9 de Julio

Policías en la noche de este miércoles en el acampe frente al Ministerio de Desarrollo Social. Foto: Fernando de la Orden.
© Clarín

Buenos Aires quedó partida en la zona de Constitución.

Superado el G20, en la primera semana de diciembre y en medio de las controversias por el nuevo reglamento de uso de armas de fuego por parte de las fuerzas federales, organizaciones sociales intentaron reclamar ante el ministerio de Desarrollo Social y la Policía de la Ciudad frenó a un grupo en la zona de Constitución. Hubo momentos de tensión, dos detenidos, complicaciones de tránsito y el Gobierno porteño hasta anoche buscaba impedir un acampe en la 9 de Julio, en una jornada que implicó la entrada en escena del ministerio de Seguridad conducido por el vicejefe Diego Santilli, luego de la salida de Martín Ocampo por el fallido operativo en la River-Boca de la Libertadores.

Las columnas del Polo Obrero, un desprendimiento de Barrios de Pie y otras organizaciones como MTR, OCR y CUBA se concentraron al mediodía en Constitución y el Obelisco para marchar hasta Desarrollo Social -9 de Julio y Belgrano- en reclamo de programas sociales, el aumento de los montos ($6.000 en diciembre) y un bono de $4.000 para fin de año. “Si no hay respuesta, acampe hasta que nos reciba (Carolina) Stanley”, fue la consigna dirigida a la ministra, que había decidido no atenderla luego de la reunión sin acuerdo del martes entre Eduardo Belliboni, del Polo Obrero, y funcionarios de su cartera.

El grupo del Obelisco consiguió ir hasta el edificio del ministerio, pero la Policía de la Ciudad retuvo a los micros y manifestantes que llegaban desde el sur en la calle Lima, a la altura de la plaza Constitución. De acuerdo con la cartera dirigida por Santilli, traían elementos de acampe, piedras y palos, hubo dos detenidos y no se les permitió seguir la marcha. “Manifestarse es un derecho, lo que queremos es que se mantenga un orden. No vamos a agotar el diálogo, pero tampoco permitir que acampen o cortes de calle totales”, dijo a Clarín un funcionario del área, que aseguró que la violencia “siempre fue un límite” aunque admitió que en la nueva etapa “hay mayor firmeza” para evitar o controlar los piquetes.

Macri había cuestionado a Horacio Rodríguez Larreta por considerar que sostenía una postura permisiva. Las diferencias quedaron de manifiesto también por la organización y el operativo del River-Boca. La salida de Ocampo y la designación de Santilli al frente del área abrió otra etapa, coincidente con el impulso de medidas controvertidas por parte del Gobierno en materia de Seguridad en el inicio de la campaña electoral. El jefe porteño adelantó que adherirá a la resolución que quita restricciones a los policías para disparar.

Esta vez desde Nación reconocieron el “cambio en la decisión política”, aunque entrada la noche no estaba claro cómo terminaría la protesta, con los manifestantes y los policías enfrentados y la discusión sobre el freno a la marcha. Integrantes del Polo Obrero amagaban con ir en subte hasta el ministerio, donde los que habían llegado desde el Obelisco cortaban dos carriles en cada mano de 9 de Julio, sin interrumpir el Metrobús ni Lima y Bernardo de Irigoyen.

“No es que arrancó diciembre, es que quieren 10.000 programas sociales y visibilidad. Son extorsionadores y es mentira que no tienen diálogo con nosotros”, decía por la tarde un funcionario de Desarrollo Social de Nación a este diario. A esa altura había contactos, aunque sin perspectiva de acuerdo. En ese ámbito del Gobierno diferenciaban estos grupos del llamado triunvirato de San Cayetano (CTEP, CCC y la otra parte de Barrios de Pie), con una dinámica de discusiones y acuerdos con el Gobierno más allá de que la relación también se tensó en el último tiempo.

“El pedido es por una asistencia social mínima frente a una crisis profunda. No hubo reunión y nos nos dejan avanzar, están prohibiendo la movilización. Si Macri quiere el estado de sitio que lo decrete, si no tiene que permitirla”, aseguró el legislador Gabriel Solano, del FIT, durante el freno de la protesta en Constitución. La tensión por la disputa se había iniciado al mediodía y atravesó toda la tarde. Entrada la noche se abría otro capítulo en Belgrano y 9 de Julio, con un nuevo intento de acampe de los manifestantes que llegaban en subte o por otras calles al ministerio.



Fuente: Clarín
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