Domingo 5 de Julio de 2020

AFIRMAN QUE SE TRATARÍA DE UN ENGAÑO

La bronca de la China Suárez luego de que le ofrecieran vender la famosa "maquinita" para la piel

Martes 19 de Mayo de 2020
© Revista PRONTO

La actriz se negó rotundamente a participar del negocio, que para muchos especialistas es una estafa piramidal.

Basta con abrir Instagram y comenzar a ver las historias de las celebridades argentinas: las "maquinitas" para limpiar el rostro están por doquier. La marca detrás de este negocio se llama NuSkin, y muchos especialistas afirman que se trata de una estafa piramidal.

La China Suárez fue de las pocas que se animó a decirle que no a la empresa. En su cuenta de Twitter, la actriz aclaró: "No quiero vender ninguna “maquinita” para la cara. Gracias", dando a entender que se lo habían ofrecido en múltiples ocasiones.

Algo similar hizo Jimena Barón, quien en su cuenta de Instagram explicó por qué no creía en los beneficios de ese producto en cuestión: "Antes de gastar fortunas en productos de belleza, prueben una semana con lavarse la cara cuando se levantan y antes de acostarse. Hidratar la piel con alguna crema, tomar dos litros de agua por día, comer sano y dormir bien. Debería haber un gran cambio y no sale una fortuna. Dale una chance a eso antes de intentar comprar magia. La magia no existe, ya te pasó con tu ex, deberías saberlo".

Estas "maquinitas" presentan principalmente tres problemas. Primero, los dermatólogos afirman que no cumplen con lo prometido y que de hecho podrían no ser beneficiosas para la piel. Segundo, se venden a un precio mucho más elevado del que se puede conseguir en sitios de compra-venta por internet. El tercer punto es el más grave: se trataría de una estafa piramidal.

Se conoce como "estafa piramidal" a un modelo de negocios basado en que los participantes sumen a más clientes para que se sumen al sistema y generen beneficios para los originales. En este caso, para generar ganancias con esta empresa no alcanzaría con vender "la maquinita" sino que también sería necesario conseguir que otras personas empiecen a ofrecerla.

A la vez, estos nuevos participantes solo ganan dinero si consiguen a otros seis nuevos trabajadores, y así continuamente.

Este tipo de modelo de negocios es considerado una estafa ya que es matemáticamente imposible que todo el mundo pueda ganar dinero: si cada uno debe conseguir a, por ejemplo, tres personas para ver algún tipo de ganancia, se llega a un punto en el cual la cantidad de gente necesaria para que todos puedan ganar dinero supera a la población de todo el mundo.


Así es como la mayoría de las personas que ingresan a estos sistemas termina perdiendo dinero: les hacen pagar una cifra a modo de "inversión", que nunca recuperan al no poder hacer ingresar a más gente. Es por eso que este sistema es considerado ilegal en muchos países, incluyendo a Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá, Noruega, Australia, Nueva Zelanda y Japón.

NuSkin, la empresa que promocionan todas las famosas en sus cuentas de Instagram, fue acusada en muchísimas ocasiones de manejarse de esta manera. De hecho, desde el año 1994 vienen recibiendo denuncias de este tipo, y en muchos casos se vieron forzados dejar de trabajar en determinadas zonas.

Según sus informes: el 93% de los vendedores no ganó ni un peso por vender los productos. Esto quiere decir que en muchos casos ni siquiera pudieron recuperar el dinero de la inversión inicial, que supera los 10 mil pesos.

En las redes sociales comenzaron a circular varios collages en lo que aparecen todas las famosas argentinas que promocionan los productos de esta marca. Convenientemente, para cuidar su imagen, comparten cuentas de Instagram de revendedoras, de forma tal de que su propio nombre no quede directamente asociado a la empresa.

Algunas de las famosas involucradas son: Rocío Guirao Díaz, Julieta Nair Calvo, Micaela Tinelli, Laurita Fernández, Zaira Nara, Yanina Latorre, Cinthia Fernández, Marcela Kloosterboer, Stephanie Demner, Sofía Zamolo, Nai Awada, Chechu Bonelli, Nicole Neumann, Silvina Luna, Sol Pérez y Silvina Escudero.


Fuente: Revista PRONTO