Sábado 23 de Febrero de 2019
Esto está pasando ahora: Roger Waters Oscar 2019 Pampita Netflix Verano 2019

Gurú del orden

Marie Kondo, la protagonista del reality del momento

El reality "¡A ordenar con Marie Kondo!" está disponible en Netflix. Son ocho capítulos de entre 35 y 45 minutos.
© Clarín

La gurú japonesa debutó en televisión con este comentado programa de Netflix, en el que enseña su método para... ordenar la casa.

Miércoles 9 de Enero de 2019

Marie Kondo siempre está sonriendo y de buen humor. Esa es la característica principal de la "Gurú del orden", título que la japonesa se ganó gracias a la popularidad de su método para ordenar y que le permitió vender millones de libros en todo el mundo. Los últimos son La magia del orden (2014) y La felicidad después del orden (2016).

Ahora llegó Netflix y Marie vio crecer exponencialmente su popularidad con su reality ¡A ordenar con Marie Kondo! Se tratan de ocho capítulos (de entre 35 y 45 minutos de duración) en los que la querible gurú -que debuta en televisión- le enseña sus mejores trucos y pone manos a la obra a distintas familias estadounidenses.

El programa se estrenó por la plataforma de streaming el primer día del 2019 y por la repercusión que está teniendo -siempre vale aclarar que Netflix no muestra sus mediciones- parece ser un éxito: las menciones sobre Marie, bromas y comentarios de cada episodio se multiplican en las redes sociales, así como las charlas sobre el orden en la pareja o grupos de amigos. No faltan los que se convirtieron en auténticos fanáticos de Marie y también los que se sorprenden y no pueden creer que exista un programa que te enseñe a... ¡ordenar!

Al fin de cuentas ¡A ordenar con Marie Kondo! no es más que eso. Se trata del típico reality estadounidense, no muy diferente al que se suele encontrar haciendo zapping sobre unos hermanos que refaccionan casas o el de expertos en tratar los problemas de las mascotas, donde puede que el punto de partida sea verdadero, pero luego todo se vuelca para el lado de la ficción y las -cómicas- situaciones actuadas. Convirtiéndose así en un falso reality.

En el primer capítulo vemos a Marie llegar a pura sonrisa y cubierta con un paraguas del sol para proteger su blanco cutis, junto a su traductora y asistente, a la casa de una pareja con dos hijos. Familia que no aguanta ni un minuto más con el desorden de la casa, lo que produce también varias fricciones entre ellos.

Lejos de mostrarse molesta con el caos reinante, Marie trata de enseñar lo divertido que puede ser limpiar y acomodar la casa, algo que considera vital transmitirle a los hijos. "Ordenar jugando" es la consigna, la misma que se enseña en cualquier jardín. El método no parece ser demasiado complicado.

Según se observa, la técnica es sacar toda la ropa del armario, volcarla sobre la cama formando una gran montaña y luego desprenderse de aquel pantalón, remera o vestido que hace rato no se usa. Eso sí, antes de tirar o regalar hay que darle un beso y agradecer por todo lo que nos dio. "La sensación de felicidad" (sic) es lo que Marie señala que debe brindar una ropa para merecer continuar en el armario.

Luego, llega el momento de doblarla. La técnica es la conocida, pero hay un secreto: se debe hacer un paso más para que la prenda en cuestión quede más pequeña y luego se debe colocar en forma vertical. El método se completa con deshacerse de lo inservible, designar un lugar específico para casa cosa y el uso de cajas de distintos tamaños.

El gancho para llegar al final es ver el "antes y después", aunque aquí los cambios no son tan evidentes. Sí para la primera pareja protagonista, que gracias a la llegada de Marie a sus vidas pudo solucionar sus problemas matrimoniales.

Tal lo dicho, en caso de estar en pleno zapping uno se puede enganchar unos minutos con ¡A ordenar con Marie Kondo! y tomar algún que otro consejo, pero cuesta imaginarse entrando a Netflix y seleccionando el programa dentro del amplio catálogo. Y luego verlo entero, de punta a punta. Bueno, aunque pensándolo bien, tampoco es una mala opción para ver de fondo mientras se plancha, se dobla la ropa o se hace alguna que otra actividad para ordenar de la casa.



Fuente: Clarín
Más artículos