Miércoles 1 de Abril de 2020

Economía

En recesión. En 2019, la industria cayó 6,4% y la construcción, 7,9%

Miércoles 5 de Febrero de 2020
En diciembre, la industria creció 1,1% y cortó con una racha de 19 meses consecutivos de caída interanual; mientras que la construcción cayó 7,3%, el nivel más bajo de los últimos cuatro meses Fuente: Archivo
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En diciembre, la industria creció 1,1% y cortó con una racha de 19 meses consecutivos de caída interanual; mientras que la construcción cayó 7,3%, el nivel más bajo de los últimos cuatro meses

La industria y la construcción, dos sectores sensibles para la economía por la incidencia que tienen en la actividad y en la generación de empleo, tuvieron un pésimo rendimiento el año pasado: se contrajeron 6,4% y 7,9%, de forma respectiva, en relación a 2018, que había sido también un malo producto de la volatilidad financiera .

Para 2020, la baja de tasas de interés podría ayudar a reactivar la actividad, pero dependerá principalmente de que mejore el consumo interno, que aumenten las inversiones en obras de infraestructura y que se recupere el mercado inmobiliario.

El Indec dio a conocer su informe mensual sobre el índice de producción industrial manufacturero (IPI) y el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC). Ahí se observa que en diciembre, la industria creció 1,2% y cortó con una racha de 19 meses consecutivos de caída interanual. Además, avanzó 1,1% respecto del mes anterior.

La construcción, por otro lado, cayó 6,4% en diciembre contra igual mes del año previo, el nivel de actividad más bajo de los últimos cuatro años, y acumula 16 meses de contracciones consecutivas. En relación al mes previo, tuvo una caída del 7,3%.

"El sector industrial manufacturero viene de ubicarse, en septiembre, en su mínimo de actividad de los últimos cuatro años y comienza a alejarse tras tres meses ligeramente positivos. Sin embargo, casi todos los sectores que mide el índice mostraron una caída interanual. La variación interanual positiva de diciembre es explicada en su totalidad por el crecimiento de la industria de alimentos y bebidas, que se expandió un 7,2%", señalaron Nadin Argañaraz y Bruno Panighel, economistas del Iaraf.


Según aclara el informe del ente estadístico, las principales incidencias positivas de productos alimenticios es la elaboración de pescado, producto de las mayores capturas de langostino de la flota de fresqueros costeros. "Fuentes consultadas señalan que en la temporada actual de pesca de langostino se registró la presencia de gran cantidad de ejemplares de muy buena talla comercial. Las prospecciones previas al inicio de la temporada habían anticipado resultados satisfactorios con relación a la abundancia y densidad de langostinos encontrados por milla náutica cuadrada", señalaron.

En concreto, los sectores industriales que crecieron en diciembre fueron productos textiles (9,2%); maquinaria y equipo (7,9%); alimentos y bebidas (7,2%); madera, papel, edición e impresión (7%); muebles y colchones, y otras industrias manufactureras (3,6%); productos de caucho y plástico (2,2%); refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (2%); industrias metálicas básicas (0,9%)

En tanto, las industrias que cayeron fueron: productos de metal (-18,1%); vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes (-16%); prendas de vestir, cuero y calzado (-6,1%); otro equipo de transporte (-3,9%); productos de tabaco (-3,7 %); productos minerales no metálicos (-3,5%); otros equipos, aparatos e instrumentos (-3%), y sustancias y productos químicos (-1%).

"Tanto la industria como la construcción se verán favorecidos por la baja de la tasa de interés y la estabilidad cambiaria. Es posible que la construcción, en particular, muestre un rebote considerable en los primeros meses dada la caída de 7 puntos de diciembre. El Gobierno apuesta al consumo y al mercado domestico. Estos dos sectores deberían dinamizarse si las condiciones se mantienen. Hay un riesgo latente, que son los bonos, la activación de cláusulas gatillo y la reapertura de paritarias que pueden complicar aún mas la situación financiera de cierto tamaño de empresas", concluyeron Argañaraz y Panighel.


Fuente: La Nación