Viernes 24 de Enero de 2020

Finanzas

Guzmán habló de reperfilar deuda bonaerense y bonos se hundieron hasta 6,8%

Martes 14 de Enero de 2020
Como Alberto, Kicillof apura las gestiones con sus acreedores
© BAE Negocios

Además, los títulos soberanos cortaron su racha positiva. Preocupan los plazos de la renegociación

El mercado comenzó la semana con tono negativo arrastrado por la preocupación de los fondos especulativos acerca de un posible default en la provincia de Buenos Aires, luego de que el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, confirmara que el Tesoro no realizará un salvataje al Ejecutivo de Axel Kicillof para cancelar un vencimiento por US$250 millones. Así, los títulos bonaerense se hundieron ayer hasta 6,8%. Los bonos en dólares acompañaron el movimiento a la baja y cortaron su racha positiva que acompañó las primeras conversaciones entre el Gobierno y los acreedores de cara al proceso de reestructuración.

En el mercado llamó la atención que sea Guzmán quien comunique la decisión y dé detalles de la estrategia bonaerense. En declaraciones a Clarín, el funcionario contó que el objetivo de la provincia es "reperfilar el vencimiento de capital del 26 de enero para evitar una ruptura contractual este mismo mes y, así, poder conducir las gestiones integrales de forma ordenada, con más tiempo".

Consultadas por BAE Negocios, fuentes del Ministerio de Hacienda y Finanzas de la PBA evitaron confirmar los dichos de Guzmán pero aseguraron que recibieron las declaraciones "sin sorpresas" porque "la política de deuda pública se está coordinando con Nación". "En la provincia, estamos dialogando con los tenedores tanto de los bonos intrasector público como los privados para encontrar una solución que le dé sostenibilidad a la deuda pública". Anoche, el presidente Alberto Fernández confirmó "el auxilio no está previsto en las cuentas públicas".

La semana pasada, Kicillof convocó a los bonistas para renegociar una deuda que se tornó insostenible luego del endeudamiento impulsado por María Eugenia Vidal, en sintonía con la política nacional de Mauricio Macri. Ayer, el comité de acreedores bonarenses informó que contrató a dos estudios de abogados para "facilitar el diálogo con las autoridades" (ver aparte).

En apenas cuatro años, el stock de pasivos de la PBA creció 20%. En enero, vencen US$571 millones, de los cuales US$277 millones corresponden al BP21. En todo 2020, Buenos Aires debería desembolsar US$1.821 millones y 166 millones de euros.

Con todo, los papeles bonaerenses cerraron con importantes bajas. El bonos BPLDD 2035 encabezó las caídas con un 6,8%, mientras que el BP21, el PBY22 y el PBA25 perdieron 4%, 3,3% y 2,6% respectivamente.


También padecieron los títulos nacionales, que la semana pasada habían protagonizado subas promedio de entre 4% y 6% a la expectativa de los avances en la renegociación de la deuda. Ayer, en cambio, las principales referencias cerraron con rojo de 4,5% (Bonar 2024), 2,5% (Par) y 2,3% (Bonar 2020).

"Las señales sobre PBA y el plazo para la renegociación de la deuda nacional hasta el 31 de marzo despertaron una negativa respuesta por parte de los inversores. Esto quedó además claro en un ambiente externo positivo que no pudieron acompañar los activos domésticos", señaló el asesor financiero Gustavo Ber.

El temor principal de los tenedores es que las negociaciones no avancen con la rapidez necesaria para alcanzar un acuerdo antes del tope fijado y que se agoten las reservas disponibles (que la consultora Quantum, de Daniel Marx, estima en sólo US$8.500 millones) ante los vencimientos en moneda extranjera de abril y mayo, que superan los US$3.000 millones.

En ese marco, el Gobierno acelera las gestiones: por un lado, Guzmán convocó a agentes de información para identificar a los acreedores aún desconocidos como paso previo a la presentación formal de la oferta oficial y, por otro, Sergio Chodos asumirá mañana como director del FMI para el Cono Sur, donde será un nexo clave, luego de que la cúpula del organismo y Fernández intercambiaran guiños en los últimos días. En ambos casos, la intención es conseguir una suspensión de pagos de capital por al menos dos años bajo la premisa de que "para pagar primero hay que crecer".


Fuente: BAE Negocios