Sábado 24 de Agosto de 2019

Internacional

Plan "pago por confesar", un nuevo giro en los casos de corrupción de Brasil

Jueves 18 de Abril de 2019
CCR, el mayor operador vías con peaje de Brasil.
© Perfil.com

CCR, el mayor operador vías con peaje de Brasil, tendrá una reunión de accionistas muy particular sobre un tema delicado: la corrupción.

CCR, el mayor operador vías con peaje de Brasil, tendrá una reunión de accionistas muy particular sobre un tema delicado: la corrupción.

La compañía de Sao Paulo pedirá a sus inversionistas aprobar un acuerdo que cerró con un tribunal brasileño para evitar cargos por corrupción. Como parte del trato, CCR pagará un total de 71 millones de reales (US$18 millones) a 15 exejecutivos para que revelen a la fiscalía detalles acerca de las irregularidades en las que estuvieron involucrados.

Pagar a ejecutivos para que confiesen su participación en actos de corrupción es una medida controvertida que no genera mucha adhesión. Las firmas de asesoría a accionistas Glass Lewis e Institutional Shareholders Services recomendaron a los inversionistas votar en contra del acuerdo, que fue aprobado por el directorio de la compañía el año pasado. CCR ya comenzó a repartir los pagos y los accionistas se reunirán el 22 de abril.

Lava Jato: el comando de la corrupción

El máximo ejecutivo de CCR, Leonardo Vianna, considera que la propuesta es la única forma de superar los cargos de corrupción que amenazan a la principal fuente de negocios de la compañía. Argumenta que los ejecutivos no tenían incentivos para confesar actos ilícitos y que sin sus testimonios la empresa no habría podido llegar a un acuerdo con la fiscalía y correría el riesgo de no poder participar en licitaciones de obras públicas.

"Es un consenso que el acuerdo con el tribunal es bueno y necesario para la compañía", comentó Vianna esta semana en una entrevista en la sede de la empresa. "Y no habría trato sin sus acuerdos de culpabilidad".


CCR fue parte de la indagatoria sobre corrupción Lava Jato en febrero de 2018, una de varias compañías que supuestamente pagaron sobornos para obtener contratos con el gobierno o firmas estatales. La investigación obligó a constructoras como Odebrecht y Queiroz Galvao a modificar drásticamente su tamaño luego de que altos ejecutivos fueran encarcelados y se redujeran las iniciativas de obras públicas y el financiamiento del banco de desarrollo de Brasil.

Ni el tiro del final nos va a salir

Andrade Gutiérrez Concessoes, Camargo Correa Investimentos en Infra Estrutura y Soares Penido Concessoes poseen el 45 por ciento de CCR y están de acuerdo con el plan, pero la compañía, que administra casi 4.000 kilómetros de carreteras en Brasil, aún tiene la difícil tarea de persuadir a los tenedores de al menos otro 5 por ciento de sus acciones para que avancen con el acuerdo.

Lazard, que tiene una participación de 6 por ciento en CCR según datos recabados por Bloomberg, declinó comentar al igual que BlackRock, que cuenta con un 3,7 por ciento.

"Estamos preocupados porque la compañía se declaró culpable de corrupción y presentó una propuesta que elimina la responsabilidad de los involucrados", declaró Mauro Cunha, presidente de la asociación de inversionistas en mercados de capitales conocida como Amec. "Envía un mal mensaje".


Fuente: Perfil.com