Sábado 6 de Junio de 2020

Deportes

Son argentinos, viven de los eSports a los 20 años, juegan para clubes europeos y están entre los mejores del mundo

Sábado 23 de Mayo de 2020
Nicolás Villalba juega desde septiembre de 2018 para Basel, de Suiza, y Yago Fawaz lo hace para West Ham, de Inglaterra, desde octubre de 2019. Crédito: FIFA / West Ham
© La Nación

Nicolás Villalba juega desde septiembre de 2018 para Basel, de Suiza, y Yago Fawaz lo hace para West Ham, de Inglaterra, desde octubre de 2019.

Nicolás Villalba tiene 20 años, es porteño de Flores, simpatiza por Banfield y es jugador profesional de FIFA para FC Basel 1893 Esports, de Suiza. Yago Fawaz cumplirá 20 en julio, vive en Saavedra, es hincha de Vélez y es jugador profesional de FIFA para West Ham Esports, de Inglaterra. Los dos mejores argentinos de la actualidad son referentes de los deportes electrónicos en el país y pueden dedicarse al 100% para vivir de la competencia y luchar por los primeros puestos mundiales. Talento nacional for export.

Tener audacia, precisión y destreza para jugar con la PlayStation o la XBox hoy puede implicar un futuro promisorio en el mundo de los deportes electrónicos, que anualmente ya mueven 1500 millones de dólares y congregan 600 millones de espectadores, y las cifras no paran de crecer. Así, las vidas de estos dos argentinos, que el año pasado lograron juntos el subcampeonato en la FIFA eNations World Cup, cambiaron para siempre cuando los clubes europeos llamaron a su puerta para incorporarlos. Y ni siquiera necesitan mudarse: compiten desde Buenos Aires y viajan únicamente para los torneos presenciales.

El mundo del fútbol en los deportes electrónicos se ha transformado en una impresionante maquinaria. Según el sitio especializado Esports Earning, en FIFA 19 fueron repartidos más de 3.000.000 de dólares entre 304 jugadores durante 48 torneos, mientras que en FIFA 20, con la competencia presencial frenada por la pandemia de coronavirus, ya se superó el millón de dólares con premios para 230 futbolistas virtuales en 16 certámenes. Un entretenimiento y un negocio que no encuentran techo.

Nico Villalba siempre tuvo habilidad para los videojuegos. Comenzó con Pro Evolution Soccer y luego se pasó a FIFA. Pero necesitó del empujón de un amigo para sumergirse de lleno en las competencias, a los 16 años. "En ese momento organizaban torneos presenciales por grupos de Facebook, así que probé gracias a la insistencia de mi amigo y empecé a avanzar al jugar con gente de más alto nivel. Nunca busqué lo que logré ni dije «voy a ser profesional». Fue dándose", comenta para LA NACION.

En octubre de 2016, con 17 años, se clasificó para la Electronic Sports World Cup, que reúne a los mejores del planeta. Viajó con su padre a Francia y llegó a los cuartos de final. Aquel salto de calidad disparó su intensa carrera hasta posicionarlo como el mejor jugador nacional y uno de los grandes referentes del planeta: entre 2017 y 2019 explotó con FIFA 18 y FIFA 19 y consiguió muy buenos resultados al ser el mejor del mundo en los Global Series Playoffs de Ámsterdam, conquistar la FUT Champions Cup de Barcelona en PS4 y ser quinto y luego subcampeón de la FIFA eWorld Cup en Londres, además de ser campeón en sucesivas competencias locales. Así llegó a ser número 1 del ranking en FIFA para PlayStation.

"Todo cambió cuando conseguí entrar al torneo en Barcelona. En FIFA 18 había que jugar 40 partidos durante un fin de semana en la FUT Champions y, si lograba un promedio de 153 victorias en los 160 partidos de un mes entero, entraba entre los 64 mejores de la región y me clasificaba para la FUT Champions Cup de Barcelona. Entré, viajé, competí y gané en la PlayStation 4, pero perdí la final contra el campeón de XBox. Más allá de eso, empecé a hacerme conocido, se interesaron en mí y a partir del siguiente torneo ya tenía equipo y agencia", recuerda NicolasFC99, tal su nombre en las consolas.

Entre 2018 y 2019, sus dos mejores años, llegó a ganar más de 200.000 dólares en premios, su nombre empezó a ocupar las portadas de los medios especializados, empezaron a llamarlo "el Messi del FIFA" y se ganó el apodo de "Hombre de Hielo", por su frialdad en momentos cúlmines. Y tras dos primeros pasos por el equipo argentino Kitsune Esports y el alemán TM Esports, en octubre de 2018 firmó un contrato con Basel, de Suiza, el club para el que compite actualmente.

"Es muy difícil que a un sudamericano lo contraten desde Europa. Tiene que mostrar un poco más y ser más llamativo o vistoso. Para un europeo es mucho más fácil. Por eso, competir para un club europeo me tiene muy contento. Yo tengo que estar para lo que necesite el club y cumplo con mis obligaciones de entrenarme y competir", comenta Nicolás, que practica un promedio de tres horas diarias, se sustenta con el salario que recibe de Basel y sueña con estudiar medicina en un futuro.

"Todo depende de dónde uno viva. No es lo mismo un sueldo de 1000 dólares o euros para alguien de Norteamérica o Europa que para alguien de Sudamérica. Pero a los profesionales de la escena competitiva mundial les da para vivir de eso. Creo que también conseguir buenos puestos, como llegar a cuartos de final o semifinales de un torneo importante, siempre viene bien por los premios. Muchos logran ahorrar para comprar una casa con los extras", cuenta Villalba.

Considera "normal" a su vida, como la de cualquier otro joven. Realiza sesiones diarias (antes, presenciales; ahora, virtuales, por la cuarentena) con su coach que pueden durar hasta cuatro horas en las que ensaya y analiza errores y virtudes de sus actuaciones. Por fuera de su trabajo, disfruta el tiempo con su novia, su familia y sus amigos. "Este año no me fue muy bien, por lo cual estoy entrenándome bastante. Venimos teniendo un torneo cada dos semanas entre los 16 mejores de Sudamérica, así que vamos viendo qué hice bien y qué hice mal... es muy importante ser autocrítico para mejorar", explica Nico, y habla también de prejuicios.


"Me da igual. No les doy atención a las cosas que no me sirven en mi vida. En Europa ya está erradicado; la gente que conocí allá entiende y se interesa por lo que uno hace, lo toma como natural. Acá hay mucha gente que está atrasada, que cree que por ser jugador profesional de un videojuego uno no tiene vida. Y no es así. Es un trabajo como cualquier otro", asevera, y mira hacia adelante: "Siempre digo que voy a hacer lo que quiera y me guste. Si siento que me aburrí o le perdí el toque a ser jugador profesional de FIFA, voy a dejarlo. No voy a hacer obligado algo. Pero hoy estoy muy contento con mi trabajo, el ambiente y la gente que me rodea. Quizás algún día pierda el gusto y me dedique a estudiar, pero quizás siga encantándome esto. No lo sé; se verá".

Como la de Villalba, la carrera profesional de Yago Fawaz empezó sin una búsqueda activa. Era ganador constante entre amigos y hermanos, y una publicidad en Instagram y la insistencia de un amigo lo llevaron a pagar la inscripción en un torneo en el centro porteño. Ganó, se llevó la tablet de recompensa y el organizador le propuso regresar. Aceptó, volvió a ganar y a partir de ese momento vio el futuro con otros ojos: pasó a ser un habitué de los torneos nacionales hasta volverse hoy un protagonista usual del top 10 del mundo en FIFA 20.

"No sé si por suerte o por qué, pero en 2018 logré clasificarme para la FUT Champions Cup Global Series de Londres. Cuando fui a hablar con mis viejos, les dije algo así como «ligué un viaje a Londres de pura suerte. Voy a jugar con los mejores del mundo y ver qué pasa». No tenía ni un gramo de esperanza, veía a mis rivales por internet y trataba de copiarles todo. Pero me fue muy bien, llegué a las semifinales y perdí contra el alemán Mo Auba, el mejor del mundo. Entonces empecé a creer que podía ser bueno", recuerda Yago para LA NACION.

Aquel primer torneo internacional de PS4 en la capital inglesa, en el que Nicolás Villalba fue campeón en la final que podría haber tenido a dos argentinos, fue el puntapié inicial del entusiasmo de Fawaz en los eSports. En aquel momento el joven ya jugaba por Independiente en la e-Superliga y representaba al equipo sudamericano 9z Team. En abril de 2019 experimentó una explosión: accedió a la FIFA eNations Cup (el mundial de países) en la consola XBox y llevó a la Argentina al segundo puesto junto a Nico Villalba. Además, participó en torneos en Estados Unidos, Alemania, Rumania, Francia y Brasil, hasta que en octubre de 2019 fue contratado por West Ham, de Inglaterra, para su equipo de eSports y se convirtió en el segundo argentino fichado por una institución europea.

"Es una locura; todavía no caigo en que un club de tal magnitud me quiera para que sea su jugador. Nunca llegué a imaginar esto. Tengo un contrato para hacer diferentes actividades durante el tiempo en que esté en West Ham, más allá de jugar, como tener constante interacción con la gente y hacer contenido para su página", explica Yago. "Si un quiere vivir de esto, no puede jugar para un club de la Argentina. En cambio, si lo hace para un club de Europa, el salario es más que suficiente. Los premios de los torneos son un plus, pero se los gana cada uno", valora.

El joven del barrio de Saavedra trata de jugar al menos dos partidos por día con algún profesional para mantenerse activo y procura "subir la intensidad cuando hay un torneo cerca". Durante un fin de semana puede jugar 8 o 10 horas, y trabaja con un psicólogo deportivo para focalizarse en detalles de concentración. Entre FIFA 19 y FIFA 20, Yago logró embolsar alrededor de 40.000 dólares en recompensas por fuera de su contrato con el club inglés, con el que en febrero se clasificó para la ePremier League para PS4. Será el primer argentino en protagonizarla.

"Los prejuicios son bastantes y son medio pesados en algunos momentos. Muchos creen que por ser bueno jugando a la Play, uno se la pasa todo el día jugando. Y a mí me gusta pasar el tiempo con mi novia y mis amigos. Es como pensar que un abogado esté todo el día en un juzgado. Hay demasiados prejuicios en los eSports. Es cuestión de pensar un poco más; no sé por qué creen eso", reflexiona Fawaz.

Y concluye: "Hay dos o tres equipos a los que les da para competir fuertemente en los eSports en el país. Los mejores jugadores tienen que buscar equipos fuera de Argentina porque a nuestro país no le da para ser fuerte, especialmente por un tema monetario. Es lo que ocurre con los futbolistas, también: los contratos fuertes están en Europa. Hoy yo quiero seguir levantando mi nivel y mantenerme entre los mejores del mundo".

¿Messi? ¿Agüero? ¿Di María? ¿Lautaro Martínez? También en los videojuegos la Argentina tiene a varios de los mejores futbolistas del planeta. Pero en una actividad que no se frena en la cuarentena, que está en plena expansión y que no obliga a retirarse a los treinta y pico...


Fuente: La Nación