Lunes 17 de Febrero de 2020

RIVER / ASCENSO

Morosos por el Oso

Viernes 14 de Febrero de 2020
Pratto con la de Cambaceres.
© Olé

Cambaceres, club de la Primera D en el que se formó Lucas Pratto, le reclama una deuda a River. Incluso, emitió un comunicado oficial. Serían 40.000 euros, una cifra inmensa para un club de esa categoría.

La sonrisa que había en la cara de los dirigentes de Cambaceres se fue desdibujando. Lo que comenzó como un notición, ahora se convirtió en un problema que podría escalar a temas legales: la inyección de dinero que iba a ingresar por Lucas Pratto, brilla por su ausencia...

Por mecanismos de solidaridad, al club de Ensenada le corresponden aproximadamente 110.000 dólares por la venta del delantero, realizada en 2018. River incorporó al Oso a cambio de más de 11.000.000 de euros y a comienzos de este año canceló una importante deuda que tenía con Sao Paulo. Pero en Ensenada, aún esperan que llegue el tan ansiado cheque, que significaría una cifra más que interesante para un club de la Primera D: alrededor de 40.000 euros.

"La Comisión Directiva del Club Defensores de Cambaceres hace público su malestar con el Club Atlético River Plate por el atraso en el pago de las cuotas correspondientes del jugador Lucas Pratto, surgido de nuestras Divisiones Inferiores. Asimismo, en caso de no concretarse dicho pago, nuestra institución se verá obligada a iniciar acciones legales, con la finalidad de defender los intereses del club”, reza el comunicado oficial del Rojo.


El Oso Pratto se inició en Cambaceres y estuvo allí entre 2000 y 2003, aunque nunca llegó a debutar. Se fue por recomendación de Martín Palermo a Boca Juniors. El Xeneize completó su formación y lo prestó a Tigre, donde logró su debut en Primera. Luego pasó por la Eliteserien Noruega, volvió a Boca, pasó por Unión, y emigró a Chile e Italia. En su regreso a la Argentina la rompió en Vélez, fue vendido al fútbol brasileño y finalmente terminó en River a cambio de una millonaria cifra. En el estadio 12 de Octubre de Ensenada hay una tribuna en su nombre. Y esperan el dichoso cheque, también en su honor.


Fuente: Olé