Viernes 23 de Agosto de 2019

Opinión

El entrenador de Delfina Pignatiello analiza las claves de su éxito: “Puede llegar hasta donde se lo proponga”

Martes 13 de Agosto de 2019
Gustavo Roldán, a la derecha, el entrenador de Delfina Pignatiello y del seleccionado de natación. Foto: Marcelo Carroll
© Clarín

“Es muy competitiva y muy fuerte para tolerar los entrenamientos”, asegura.

Delfina Pignatiello tiene en su máxima potencia dos cualidades necesarias para destacarse en la natación: una es la flotabilidad y otra es la sensibilidad al medio acuático. En este deporte, si bien el largo, el alto y la fuerza o algunas capacidades como la flexibilidad son importantes, esas dos condiciones, que no se dan en un deporte que no sea acuático, son fundamentales.

La sensibilidad es agarrarse del agua. Aunque suene muy loco, ellos se agarran del agua. Eso se desarrolla, pero también viene de nacimiento. Y la flotabilidad depende mucho de cómo tenga distribuidos cada atleta los pesos corporales y su peso específico. Ella tiene el máximo potencial.

Si bien hace dos meses que la entreno directamente, a Delfina la conocía desde hace un tiempo en la Selección. Es muy competitiva a la hora de correr y también muy fuerte para tolerar los entrenamientos.

Delfina puede llegar donde ella se lo proponga, con límites y objetivos muy altos. Algunos los alcanzará a corto plazo, otros a mediano y otros a largo plazo, pero tiene potencial para lograrlos.

Venía de una gira de preparación y competencias en la que había quedado agotada. Hizo una transición de programa de entrenamientos hace cinco semanas, lo que es muy riesgoso, pero a veces uno no maneja esos tiempos. Así que se dio y tuvimos que tratar de llegar de la mejor manera a los Panamericano para estar competitivos. Y resultó muy bien.


En estos Juegos, Delfina creció y maduró muchísimo como deportista y como persona. Y eso le va a servir para seguir preparándose y compitiendo cada vez en mejor situación. El atleta no es sólo una persona que se tira al agua; es el día a día de entrenamiento. Ellos tienen más de ocho horas diarias de entrenamiento. Y deben aprender y estar maduros para encarar esas exigencias. Por eso este torneo a Delfina le sirvió mucho.

A nivel equipo, fue un balance muy positivo. Esta lluvia de medallas se dio con un trabajo a largo plazo, que demuestra que ni la natación ni ningún otro deporte se construye en dos o cuatro años. En algunos torneos te va bien y en otros no. Pero para que más o menos coincidan todos y se cumpla el proceso, necesitás ocho años.

Tenemos los próximos cuatro años planeados con el objetivo de dar un paso más. La natación a nivel internacional es como la Fórmula 1: es realmente muy competitiva y profesional y no hay margen para el amateurismo. A nosotros nos falta un poquitito para llegar al alto profesionalismo.

Con los resultados, inspiraremos a que más chicos se acerquen a este deporte y podremos alcanzar esa performance que nos falta en la elite de la natación, como un Mundial o unos Juegos Olímpicos, en los que cada tanto llegamos con una estrella, pero no con un equipo.


Fuente: Clarín
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