Domingo 20 de Octubre de 2019

En Estados Unidos

Megan Rapinoe, la futbolista emblema que tiene mayor intención de voto que Donald Trump

Viernes 12 de Julio de 2019
Megan Rapinoe durante su discurso en Nueva York. Aunque se ubicó lejos de la Casa Blanca, su imagen es positiva y una encuesta la da como ganadora si se presentara en 2020. (Foto: Reuters)
© Clarín

Una encuesta le da el 42% de los votos sobre el 41% del actual presidente si se postulara en 2020.

Las calles de Nueva York están repletas de personas. Una nena sostiene una pancarta que pide igualdad salarial ("equal pay"). Una mujer levanta bien alto un dibujo de ella. Un hombre anota en un cartel tres palabras, que ya no parecen tan descabelladas: "Megan for president" ("Megan para presidenta").

"No hay otro puesto en el que me gustaría estar... Ni siquiera en la carrera presidencial. Lo siento, estoy ocupada", bromea Megan Rapinoe en un discurso dado ante miles de personas en la puerta del ayuntamiento de una de las ciudades más importantes del mundo y a 370 kilómetros de la Casa Blanca.

Su enfrentamiento con Donald Trump y las políticas que llevó a cabo en Estados Unidos desde que asumió como presidente la pusieron en un lugar en el que no esperaba estar: que algunos la señalen como una candidata ideal. No solo eso; que una encuesta le dé una opción de voto más alta que a uno de los hombres más poderosos del mundo.

Se trata de un estudio de Public Policy Polling (PPP) realizado por "demanda popular". La pregunta para los 604 votantes fue: "Si los candidatos para presidente el próximo año fueran la demócrata Megan Rapinoe y el republicano Donald Trump, ¿por quién votaría?". Y allí la futbolista obtuvo el 42%, un punto porcentual delante de Trump. En tanto que 17 por ciento se mantuvo indeciso.

Rapinoe gana entre los demócratas, claro. El 65% apoya a la capitana de la selección de Estados Unidos y 12% se inclina por el republicano Trump. En el partido del Presidente, en tanto, los números se invierten: 75% lo respaldaría en una nueva candidatura, mientras que el 16% votaría a la jugadora, mientras que solo el 8% está indefinido. Entre los independientes, el voto está dividido: 40% para Trump, 39% para Rapinoe y 21%, indecisos.

La imagen de Rapinoe es tan positiva que no son pocos los que buscan acercársele. Muy entusiasmado con su visita se lo vio el miércoles al alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, y precandidato presidencial demócrata a las elecciones de 2020.

Eso se suma, además, a las oportunidades de Trump de ser reelegido. El balance de la encuestadora indica que si bien "Rapinoe puede ser una candidata improbable", que cualquier candidato demócrata obtenga el 40% de la intención de voto "demuestra que las preocupaciones de elegibilidad están sobrevaloradas y que los demócratas deben sentirse cómodos votando por los candidatos que más les gustan, no solo los que creen tienen la mejor oportunidad de vencer a Trump".

Claro que también es importante resaltar que el sistema de elección en Estados Unidos se da a través del Colegio Electoral, que le otorga diferente peso a cada estado. Por ejemplo, en 2016 Hillary Clinton obtuvo tres millones de votos más que Trump pero él ganó en estados clave que le permitieron imponerse.

El panorama político en Estados Unidos es complicado: están quienes apoyan una reelección y otros que buscarán un cambio en las elecciones de 2020. Ante esa grieta, en una entrevista reciente con CNN, Rapinoe le envió un mensaje a Trump: "Creo que le diría 'tu mensaje está excluyendo gente. Me estás excluyendo a mí. Estás excluyendo a la gente que se ve como yo. Estás excluyendo a la gente de color. Estás excluyendo, tú sabes, a norteamericanos que quizás te apoyaron'".


Pese a eso, cuando se paró frente al micrófono en Nueva York y les habló a miles de personas buscó un tono conciliador, buscando aprovechar la fuerza que tomó en las últimas semanas para llamar a la unidad. "Tenemos que hacer las cosas mejor. Tenemos que amar más y odiar menos. Tenemos que escuchar más y hablar menos. Es nuestra responsabilidad hacer un mundo mejor", dijo la delantera de 34 años, símbolo de la resistencia frente a las políticas de Trump y de la lucha por los derechos de los más débiles.

No hace ni una década que Megan Rapinoe descubrió que podía hacer algo para visibilizar las injusticias que percibe en la sociedad de la principal potencia económica del mundo. Lo hace dentro del fútbol -instó a sus compañeras a reclamar paridad salarial e igualdad de condiciones de trabajo respecto al seleccionado masculino de Estados Unidos- y también fuera de él.

Después de ganar con Estados Unidos el oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y el título en el Mundial 2015, la jugadora ganó notoriedad. Incluso, muchos creen que fue clave que hiciera pública su homosexualidad en 2012.

Ya no tiene miedo a mostrar lo que siente o piensa. Como tampoco lo tuvo en 2016, cuando se arrodilló mientras sonaba el himno nacional de su país antes de un partido de la selección, en solidaridad con Colin Kaepernick, el quarterback de los San Francisco 49ers que protestó por la violencia racial y la opresión de las minorías.

"Supongo que, por el hecho de ser mujer y homosexual, siento una mayor empatía con respecto a las personas que no se encuentran en una posición dominante. A mí me pareció una obviedad. Cuando alguien se ahoga, ¿vas a ayudarlo o te quedás en la orilla?”, explicó entonces, por haber sido la única de sus compañeras en tomar esa postura.

Su lucha, sin embargo, no se reduce a una postura mediática. También está involucrada en diversas organizaciones sociales: colabora con Athlete Ally, que lucha contra la homofobia en el deporte, y Common Goal, donde deportistas de élite donan un 1% de su sueldo a causas relacionadas con la justicia social.

MFV


Fuente: Clarín