Viernes 20 de Septiembre de 2019

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La maldita bestia negra que no deja en paz a Lionel Messi

Viernes 14 de Junio de 2019
La Copa esquiva, la desazón de Messi Fuente: AFP
© La Nación

La Copa esquiva, la desazón de Messi

La Copa América le remueve fantasmas a Lionel Messi. "Salí pibe, este lugar no es para vos...", escuchó un día. En la habitación del hotel Maruma de Maracaibo estaban los grandes, es cierto. Roberto Abbondanzieri, Juan Sebastián Verón, Hernán Crespo, Roberto Ayala..., pero el que disparó la frase fue Juan Román Riquelme. Messi giró y se marchó. Acababa de cumplir 20 años, pero ya era una estrella adorada en Barcelona. La 'Bruja' salió disparada para intentar reconstruir la autoestima del crack, que en 2007 no terminaba de sintonizar con una generación de futbolistas que se estaba despidiendo de la selección. En 2011, en la cancha de Colón, en Santa Fe, bajo los reproches del público tras un desteñido 0-0 con Colombia, cuando dejaba la cancha escuchó... "Pendejo, la última jugada se corre, no te podés dejar anticipar la puta que te parió". Había sido Nicolás Burdisso. Y lo peor estaba por llegar...

La Copa América se convirtió en un tormento para la Argentina. Y contemporáneo del embrujo ha sido Messi, ya que ni él ha podido rescatar a la selección de la desdicha. Su foja sudamericana es impresionante. Son 21 partidos, con 13 victorias, siete empates y apenas una derrota. Convirtió ocho goles y regaló 11 asistencias. El promedio de LA NACION es 7. Para este diario, sus calificaciones se distribuyen entre 9 puntos (cinco cotejos), 8 (cuatro), 7 (cuatro también), 6 (otros cuatro), dos 5 y dos 4. ¿Cuántos títulos ganó con esos pergaminos? Ninguno. Es Messi y su calvario. Cuatro Copas América y tres finales perdidas. Él recorre su propio 'via crucis'. Cayó por paliza 3-0 frente a Brasil en la definición de 2007 y por duplicado ante Chile, en 2015 y 2016, por la fatídica vía de los penales. Encorsetada entre tantas frustraciones, además, quedó la actuación de 2011, en casa -ni convirtió-, cuando el equipo de Sergio Batista se evaporó en los cuartos de final y Messi se llevó silbatinas que nunca más escucharía en su vida. Uruguay lo eliminó y por penales también. Otro espectro que lo acecha.

Sus goles son un karma añadido. Apenas ocho en las Copas resultan islas perdidas en su océano de 67 festejos albicelestes. Muy lejos de los 17 de 'Tucho' Méndez o los 13 de 'Batigol' en estos torneos sudamericanos. Pero especialmente, porque las víctimas han sido Panamá, Estados Unidos, Venezuela, Perú... Los gritos contra Brasil, Uruguay, Colombia o Chile siguen pendientes.


Es cierto que el archivo rescata actuaciones fantásticas, como en las semifinales con México en 2007, ante Paraguay en 2015 y frente a los EE.UU. en 2016, cuando le arrebató a Batistuta el récord de máximo goleador histórico de la selección. Pero también, las tres finales fueron traumáticas. En la última, hasta se rindió: "Ya está, se terminó para mí la selección. Lo intenté mucho, no es para mí. Me duele más que a ninguno no poder ser campeón con la Argentina. Me voy sin poder conseguirlo". En la definición, en New Jersey, tras patear a cualquier lado el primer penal de la serie contra los chilenos, desapareció. Abrumado por un hechizo. Pero volvió. Quiere esa copa que tampoco alzaron ni Diego Maradona ni Pelé.

Messi asegura que la Argentina no será candidata. Y es cierto, a la selección le sobran desajustes. Pero la exigencia con él siempre es máxima. En su quinta Copa América, por primera vez no estará Javier Mascherano a su lado. Por si alguien tenía dudas, ausente Neymar, lesionado, todos los focos apuntarán al rosarino. De los 276 futbolistas que participarán en esta Copa América, nadie jugó más que él en su selección. Los 130 partidos de Messi superan a los 127 de Diego Godín o los 118 de Gary Medel. Y lo mismo ocurre con los goles, nadie está por delante de los 67 del capitán de la Argentina. Atrás aparecen los 56 de 'Lucho' Suárez, los 46 de Cavani y los 41 del chileno Alexis Sánchez. Mientras de Messi se espera lo extraordinario, él quiere inaugurar esa vitrina que permanece vacía.

Juan Foyth y Lautaro Martínez ni llegaban a los 10 años cuando Messi ya participaba de una Copa América. Lo Celso tenía 12 y Leandro Paredes, 13. El dato ya retrata el tiempo que lleva la cruzada de Messi. ¿De cuántas oportunidades dispuso para ser campeón con la selección? Ocho, entre cuatro mundiales y cuatro Copas América. Va por la novena, y aparece un reto a corto plazo. Messi busca venganza, justo cuando se le cruza su bestia negra.


Fuente: La Nación