Lunes 16 de Septiembre de 2019

Deportes

La historia de Jorman Campuzano: de dormir en la calle y vender su celular para probarse en un club a ser refuerzo de Boca

Sábado 19 de Enero de 2019
Campuzano, la cara nueva del xeneize con una dura historia de vida Fuente: Archivo
© La Nación

Campuzano, la cara nueva del xeneize con una dura historia de vida

Jorman Campuzano es uno de los nuevos refuerzos que tiene el Boca de Gustavo Alfaro. El colombiano relató, en primera persona, la dura vida que llevó adelante antes de ser futbolista profesional y de vestir los colores xeneizes. Desde que dejó Palestina, su pueblo, hasta cuando durmió en la calle y vendió su celular para probarse en un equipo de fútbol. Su gran sueño.

"A partir de los 15 años me fui de mi pueblo, Palestina. Dejar mi familia para buscar mi sueño, que es ser futbolista. Tomé la decisión de ir a Bogotá, me llevó mi tío, él no compartía mucho conmigo y me fui de su casa. Duré diez días durmiendo en la calle. Por suerte hambre nunca pasé, gracias a Dios no me faltó comida, le caí bien a algunas personas", contó el colombiano de 22 años, una de las nuevas caras que tiene el xeneize.

"No es fácil llegar a la capital y no tener donde quedarse. Eso va a estar en mi historia de vida. No es para darle tristeza a los demás, sino que si quieres un sueño, tienes que luchar. Eso no te hace menos que los demás", dijo.

Campuzano reveló que si con el fútbol no podía salir adelante, se hubiese metido en el ejército. "Si no era el el fútbol, quería prestar el servicio, ser soldado por todo lo que se vive en mi país", le dijo al sitio oficial de Boca.


"Llegué al fútbol en Bogotá. Primero me dediqué a jugar fútbol de salón. Me vio un señor, me metió en una escuela. Después fui a La Equidad. Era delantero, jugaba de 9. Otro profesor me trajo a Argentina, llegamos y no sabía si me iban a dejar pasar en migraciones. Nunca en mi vida había tocado un dólar... Le caí bien al de migraciones y me dejó pasar. Duré dos meses, volví a Bogotá. Veo las pruebas de Deportivo Pereira, no tenía nada, así que vendo mi celular para hacer jugar. No conocía la ciudad ni nada. Yo venía de 9 y me mandé de central. Tenía que presentarme al día siguiente a las 8 de la mañana, me presenté a las 6 de lo animado que estaba", dijo.

"Después de tres años, llegué a Atlético Nacional. Todo lo que viví me enseñó a ser un guerrero en todo lo que hago. Soy un jugador que se va a entregar al 100%, una persona humilde, jugador con recuperación, nunca va a sentir temor de pedir la pelota y poner a jugar al equipo", concluyó Campuzano.


Fuente: La Nación