Domingo 15 de Diciembre de 2019

Handball

Argentina tiene un sueño pese a que su as de espada faltará a la cita más grande

Viernes 11 de Enero de 2019
El arquero Schulz, el pivot Carou y el central Sebastián Simonet son tres de los más experimentados del seleccionado argentino. //Prensa: CAH
© Clarín

Diego Simonet será el gran ausente en el Mundial de Alemania/Dinamarca. Con menos poder ofensivo, la clave del equipo del español Cadenas será hacerse fuerte en el sistema defensivo.

El Mundial de handball de Alemania-Dimanarca se presenta como un gran desafío para Argentina. Porque el seleccionado llegó al torneo con tres bajas importantes: por lesión no estarán Diego Simonet, el “as de espada”, Federico Pizarro y Pablo Vainstein. Pero además, para esta edición del Mundial la Federación Internacional de Handball decidió volver al sistema main round que se había utilizado por última vez en 2011 y que disminuyó de 16 a 12 el número de equipos que avanzarán a la segunda ronda. Sin embargo, aunque mantienen los pies sobre la tierra, los argentinos se ilusionan con hacer un buen papel, cumplir el objetivo de superar la fase inicial y, como mínimo, igualar el 12° lugar que consiguieron en las citas de Suecia 2011 y Qatar 2015, sus mejores resultados históricos.

“Sabemos que llegamos con varias ausencias, pero también con las ganas y el hambre que nos caracterizó en muchos de los últimos torneos. Vamos a buscar un lugar en la segunda ronda. Es una meta ambiciosa y somos conscientes de nuestras limitaciones. Pero vamos por ese objetivo”, anticipó el central Sebastián Simonet, que a los 33 años jugará su sexto Mundial.

Matías Schulz, otro de los históricos, destacó que la actitud es siempre "uno de los mayores fuertes" del seleccionado. "Eso es algo que alimenta mucho la ilusión. Sabemos que tenemos bajas importantes, así que más que nunca confiamos en esa fortaleza para ayudar a suplir la falta de los jugadores lesionados. Porque tanto Diego como Fede y Pablo son importantísimos para el equipo”, contó el arquero de 36 años que ya tiene siete Mundiales en su cuenta personal.

En el torneo, Argentina integrará el grupo D junto a Hungría, Suecia, Egipto, Angola -en los papeles, el rival más débil de la zona- y Qatar.

Los tres mejores de cada grupo avanzarán a la segunda fase o main round en la que se armarán dos zonas de seis que luego clasificarán a los dos primeros a las semifinales.

El sistema -que reemplazó al usado en 2017, en el que cada grupo repartió cuatro boletos para octavos- está pensando, según analizaron los jugadores, para evitar las sorpresas. Por eso termina favoreciendo a las potencias y haciendo más difícil el camino de los otros países.

Ese es el caso de Argentina. Los suecos y los húngaros son candidatos a avanzar. Entonces, quienes en 2018 fueron subcampeones de los Juegos Sudamericanos en Cochabamba y campeones en el Campeonato Panamericano de Nuuk, deberán pelear el tercer boleto con Egipto, Qatar y Angola.

Para sumarle dificultad a la tarea, el equipo dirigido por el español Manuel Cadenas no contará con tres habituales titulares: Diego Simonet (desgarro en el isquiotibial), Federico Pizarro (rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda) y Vainstein (rotura del tendón de Aquiles derecho). Y tendrá en el plantel a ocho jugadores que jugarán su primer Mundial.

“Esas tres bajas nos hacen perder mucho peso ofensivo. Entonces la defensa -un punto fuerte en los últimos años que intensificamos mucho con Manolo- deberá ser el pilar del equipo. Y adelante tendremos que ser más rápidos y más seguros”, analizó Simonet.

Gonzalo Carou agregó: “Somos Argentina, estamos acostumbrados a las dificultades y estas tres ausencias son una dificultad grande. Pero sabemos que tenemos que dar un paso al frente entre todos”.

El pivot de 39 años, que disputará su 10° Mundial, aseguró además que la presencia de los debutantes tiene un aspecto positivo. “Este es el primer torneo importante que afrontamos con un recambio generacional, pero los chicos contagian energía y eso levanta el nivel del equipo. Ellos nos renuevan las ganas y nos empujan para seguir creciendo. Y nosotros, los más experimentados les vamos mostrando el camino. Vamos a jugar el Mundial con un grupo muy unido que tira hacia un mismo objetivo. Ojalá lo podamos cumplir y demostrar que estamos para cosas importantes”, anticipó.


Continente de distancias cortas, no fue problema para la Selección haber estado en Cheb y llegar recién este jueves por la tarde a Copenhague, donde el viernes se entrenará por la mañana en forma liviana esperando el tan ansiado debut en el Mundial a las 18 (14 de Argentina) ante Hungría por el grupo D.

En la ciudad checa, a 170 kilómetros de Praga, se cerró una preparación con dos amistosos de jerarquía que sirvieron para tomar rodaje ante fuertes equipos europeos y que dejaron buenas sensaciones. Hubo empate 26 a 26 con República Checa, una buena forma de reponerse de la derrota ante Alemania (23-18) del primer partido.

Luego del debut mundialista habrá descanso para retomar la actividad este domingo contra Suecia, una potencia, y a partir de allí llegará lo que podría ser casi un mano a mano por el tercer puesto (descontando que los dos equipos europeos del grupo se corten). El lunes será el turno de enfrentar a Egipto, el miércoles a Angola y el jueves se cerrará la primera ronda del torneo ante Qatar. Todos los partidos serán televisados por la TV Pública.

En el torneo se inauguró oficialmente este jueves con dos duelos en los que no hubo lugar para las sorpresas: Alemania le ganó a Corea por 30 a 19 y Dinamarca hizo lo propio con Chile por 39 a 16.

Es difícil anticipar cómo va a ser este Mundial para Argentina. La realidad es que tenemos un seleccionado con varias bajas. Diego Simonet, que fue en 2018 MVP de la Liga de Campeones, y Fede Pizarro son jugadores muy importantes. Yo tampoco podré estar. Y eso hará que a nivel ofensivo cuesten un poco más las cosas.

Además hay muchos debutantes, demasiados en comparación con el equipo que jugó el Mundial de Francia hace dos años. Ese es, tal vez, el único factor no positivo que veo de cara a este torneo. Sin embargo, hay también jugadores experimentados que pueden guiar a esos jóvenes. Y por eso tengo mucha fe en los chicos.

Los argentinos siempre dan un plus cuando juegan con la Selección y Manolo sabe cómo sacar esa garra y sacrificio que caracteriza a los Gladiadores. Ojalá se pueda lograr el objetivo de superar la primera ronda.

El grupo es difícil. Suecia es candidato. Hungría, más allá de los cambios que sufrió en los últimos años, es siempre potencia. Egipto y Qatar son dos rivales que a Argentina siempre le cuestan mucho. Se vio en el Mundial pasado y en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Y Angola es el rival al que habrá que ganarle, el rival ante el que Argentina tiene que demostrar su superioridad.

El nuevo formato además favorece a los europeos, a los más poderosos, y complica al resto. Así que va a ser más difícil avanzar de ronda. Pensando en eso, creo que va a ser clave que el equipo se plante bien en defensa y de ahí tratar de generar lo más que se pueda en ataque.

Yo coincido con Manolo: el equipo tiene mucha actitud y eso es algo que nunca va a faltar. Además, lo vi muy bien en los amistosos que jugó en Europa antes del debut y que dejaron muy buenas sensaciones. Por eso creo que ya no es momento de pensar en las ausencias o en lo negativo. Yo estoy seguro de que los jugadores que están allá van a dar lo mejor y dejar todo para que Argentina haga el mejor Mundial posible. Les tengo mucha fe.


Fuente: Clarín