Lunes 14 de Octubre de 2019

Entrevistas a los presidentes de la UIA y de la Sociedad Rural

El acuerdo entre la UE y el Mercosur visto por la industria y el campo

Lunes 8 de Julio de 2019
Miguel Acevedo y el ministro Nicolás Dujovne.
© Clarín

Coinciden en la existencia de grandes asimetrías. El agro celebra el acceso a mercados. La industria teme que Brasil reemplace productos argentinos por los europeos.

Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural: "Tranqueras adentro somos muy competitivos"

¿ Cuáles son los sectores más sensibles?

-Los productos considerados sensibles por la UE (Unión Europea) representan el 15% de los productos de la oferta exportable de Argentina y se va a avanzar por medio de cuotas de acceso y preferencia fija. Se obtuvieron volúmenes moderados y con condiciones de acceso que nos permitirá mejorar el flujo de comercio. Respecto a las sensibilidades del MERCOSUR, en general fueron contempladas; se logró desde la exclusión de productos, como el trigo, cebada y lactosuero, al acceso vía cuota como en quesos y leche en polvo y fórmulas infantiles; cabe aclarar la reciprocidad de acceso vía cuota en estos productos lácteos. Otro caso es el vino, donde se logró excluir el vino a granel, producto en el tenemos mayor sensibilidad. En el caso del embotellado, logramos un acceso muy importante. Ypara nuestros productos emblema, como carnes y vinos, hay mejora de acceso en los mercados y, sobre todo, en los de alto poder adquisitivo, lo que posiciona nuestra oferta exportable en el mercado internacional.

-¿Los plazos de adaptación, alcanzan?

-Respecto de la producción tranqueras adentro, en general estamos listos ya para competir. Somos muy competitivos. Hay situaciones diversas de menor eficiencia en sectores de transformación de esas materias primas, y hay mucho por hacer todavía en infraestructura y en logística. Tenemos que empezar ya a trabajar con una mirada de la competitividad sistémica de las cadenas, y creo que vamos a llegar bien.

- Los fondos prometidos por Europa para adpatarse, ¿serán suficientes?

-Poco se sabe acerca de los montos comprometidos, de cómo se van a distribuir por país, prioridades y a qué propósito estarán destinados, con lo cual es prematuro concluir si serán suficientes. Serán muy necesarios para acompañar la reconversión de muchas Pymes.

-¿Dónde están las oportunidades?

-La UE liberará el 99% de las posiciones. El acuerdo abre la puerta para el desarrollo de negocios no tradicionales, que permitirá el despliegue de muchas producciones regionales, generando verdaderas oportunidades de desarrollo local y federal. El 70% de las posiciones arancelarias se eliminarán en canasta de desgravación en forma inmediata. En este grupo se incluyen: aceites para uso industrial (soja, girasol, maíz); manzanas, peras, duraznos cerezas y ciruelas, frutos secos, pasa de uva, legumbres, infusiones (café, té, mate), maní, uva de mesa, productos de pesca, grasas y despojos comestibles de la especie bovina. El 14% de los productos entran en un cronograma creciente y acumulativo de 3, 7 y 10 años para la desgravación : incluye lana, cítricos, arándanos y frutillas, alimento para mascotas, aceites vegetales (soja, girasol, maíz), arroz partido, hortalizas en conserva, biodiesel, hortalizas, plantas y tubérculos. En algunos productos, como el caso de cítricos, cueros, biodiesel, aceite de soja, carne caballar, y productos de la pesca, es importante el acceso preferencial obtenido nuevamente, después de haber perdido el mismo con la caída del SGP (sistema generalizado de preferencia ) en 2013.

-¿Cuál es la principal asimetría?

-El tamaño de las economías, el grado de desarrollo, la estabilidad macroeconómica. Si el Mercosur, y Argentina especialmente, no se ordenan aquí muy rápido , el acuerdo no va a funcionar en toda sus posibilidades.

Entrevista a Miguel Acevedo, presidente de la Unión Industrial: "El acuerdo puede ser una gran oportunidad o provocar costos productivos y sociales"


¿Cuáles son los sectores más sensibles de la industria que podrían verse afectados?

-Por escala, problemas de financiamiento, falta de información, dificultades burocráticas, etc. el mayor desafío lo enfrentaran los sectores con más incidencia de empresas micro, pequeñas y medianas. Las asimetrías existentes entre nuestro país y los de la Unión Europea afectarán más intensamente a los sectores PyME, que fueron los más afectados por inestabilidad y el estancamiento de estos últimos 10 años. El desafío que tenemos por delante es triple, competir en el mercado local con una oferta más amplia de productos importados, intentar acceder a los nuevos mercados que se abren gracias al acuerdo y lograr preservar mercados importantes al interior del Mercosur como el brasileño. Existe el riesgo no sólo de incrementar importaciones desde la Unión Europea, sino también de que Brasil reemplace productos argentinos por otros provenientes de Europa.

-¿Los plazos de adaptación alcanzan?

-Argentina cuenta con un entramado industrial denso, resiliente y con una altísima capacidad de adaptación. En este contexto, 10 o 15 años constituyen un período más que razonable para que los sectores que lo necesiten lleven adelante las inversiones y los procesos que este nuevo escenario requiere. Para que sea posible el sector público debe implementar un conjunto de medidas y reformas de manera acelerada. Si el acuerdo entrará en vigencia plenamente en 15 años, el tiempo de que disponemos para lograr los consensos necesarios y llevar adelante las reformas pendientes es mucho menor. Estabilizar la economía y el tipo de cambio, potenciar el mercado financiero y reducir el costo del capital, alcanzar un crecimiento sostenido, fortalecer nuestras instituciones son condiciones de base para impulsar las inversiones necesarias.

-¿Los fondos prometidos por Europa serán suficientes?

-Aún sin conocerse su magnitud, mecanismos de implementación y objetivos específicos, la existencia de fondos y programas especiales que permitan a las PyMEs encarar y financiar el catch-up de competitividad es de suma importancia. Sin embargo, dista de ser el elemento central en este proceso. Para acceder a las potenciales ventajas de este acuerdo lo que necesita el sector productivo es contar con un sistema impositivo que fomente la producción y las exportaciones con alto valor agregado, y con un plan de infraestructura que reduzca los costos de transporte y la logística.

-¿Dónde están las oportunidades?

-En la posibilidad de acceder a un mercado de 500 millones de consumidores. Aprovecharlo nos permitiría incrementar significativamente la escala de nuestras fábricas, y dar el salto a nuevos mercados. Para esto Argentina cuenta con un entramado productivo e industrial denso, y con recursos humanos calificados. El país tiene el doble de investigadores por habitante que Brasil y cinco veces más que México, y cuenta con un sistema educativo, científico y tecnológico e instituciones de apoyo que, si bien deben ser potenciados, brindan un buen punto de partida para esta nueva etapa.

-¿Cuál es la principal asimetría?

-Tenemos el desafío de realizar en 5 o 10 años cambios que el país no logró en décadas. De eso dependerá que este acuerdo redunde en oportunidades o en costos productivos y sociales para Argentina.


Fuente: Clarín