Viernes 24 de Mayo de 2019

Economía

La volatilidad de los mercados globales suma más interrogantes a la economía argentina

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Por Nicolas Roset

Domingo 21 de Abril de 2019

Los mercados internacionales son de vital importancia para la Argentina, para lograr que las empresas y el Estado consigan financiamiento –una opción que por ahora permanece cerrada y que, además, el Gobierno asegura que no necesita luego de auxilio del FMI–, como para sostener el intercambio comercial. Por eso conviene conocer y estar atentos la volatilidad de esas plazas, con mucho movimiento en los últimos tiempos.

Cuando se habla de volatilidad se mide la frecuencia e intensidad de los cambios del precio de un activo y se usa para cuantificar el riesgo de los instrumentos financieros. Desde el plano más psicológico, ayuda a conocer el estado de ánimo de los inversores; es decir, la confianza o el miedo que, finalmente, es lo que prima al momento de tomar decisiones.

Por eso una de las principales variables a tener en cuenta es la volatilidad financiera. Para eso hay un índice: el VIX (Chicago Board Options Exchange Market Volatility Index) que mide las expectativas del mercado de opciones de Chicago.

En momentos en los que hay alta volatilidad, el VIX alcanza una cifra elevada y eso se correlaciona con las caídas de sus índices. Es señal de que en el mercado hay miedo y pesimismo. Cuando el VIX está en los mínimos, es sinónimo de confianza.

Hoy, el indicador está en 12 puntos, pero hay que tener en cuenta que en marzo tuvo picos de 17 y en diciembre pasado tocó los 32. Pero los bajos niveles de volatilidad son el resultado de inversionistas que no están protegiendo sus carteras contra riesgos. Cuando el índice alcanzó niveles bajos en el pasado, poco después llegó la volatilidad.

Además, en la economía de Estados Unidos hay un dato a tener en cuenta: la curva de rentabilidad de los bonos (el diferencial en las tasas de retorno de los bonos a tres meses y a diez años) se invirtió por primera vez desde diciembre de 2007. Es un indicador de posible recesión.

En general se espera que la curva tenga una pendiente positiva; es decir, cuánto más largo es el periodo de tiempo, más hay que pagar por la incertidumbre. Pero cuando los inversores piensan que existen riesgos presentes se exigen mayores retornos por los títulos de corto que de largo plazo y por eso la curva se invierte.

Según el FMI, la economía estadounidense crecerá un 2,3% este año y un 1,8% en 2020. Pero eso se contrarresta con los datos y rendimientos en el mercado financiero ya que podría haber una relación entre los rendimientos de bonos y la actividad de la economía real. Como ocurrió antes de las recesiones de 1981, 1991 y 2001, donde la curva de bonos se invirtió. También sucedió en el 2006, pero con dos años de anticipación a la crisis del 2008.

Cómo se relaciona esto con la Argentina y por qué importa

Econviews, la consultora de Miguel Kiguel, elabora un índice de condiciones financieras (ICF) que tiene como objetivo resumir el estado de las finanzas y ver su impacto en los niveles de actividad financiera y económica.

El ICF es la suma de dos subíndices. Por un lado, el que toma las condiciones financieras que enfrenta la economía argentina en el plano local, mediante diez variables. Por el otro, el subíndice de condiciones externas, con el peso financiero del plano internacional, también con diez ítems.

Valores más bajos o negativos del ICF reflejan que el conjunto de variables seleccionadas indican un deterioro en las condiciones financieras prevalecientes. Por lo tanto, a menores valores del índice, mayor es el nivel de estrés financiero.

En marzo las condiciones financieras locales volvieron a caer y marcaron el peor registro en la era Macri. Exhiben el mayor nivel de estrés desde que Cambiemos está en el poder y sufrieron ese mes la segunda mayor caída mensual, algo menor que la de septiembre pasado cuando el tipo de cambio saltó en forma abrupta. El deterioro mensual se explicó sobre todo por una suba del riesgo político, una mayor depreciación esperada y un nuevo aumento del riesgo país.

Las Condiciones Externas tuvieron su tercera mejora mensual consecutiva. El principal hito del mes fue la confirmación de la Fed de no mover las tasas este año frente a síntomas de debilidad económica de EEUU. Esto favoreció a la liquidez global y en especial a los mercados emergentes.

Una conclusión importante de este indicador es que la economía argentina siempre creció de forma sostenida cuando las condiciones financieras mejoraron y permanecieron en zona de confort por un lapso prolongado.

Desde el punto de vista económico, Argentina se encuentra frente a un futuro poco claro, con un riesgo país que tocó un nuevo máximo desde 2014 (854 puntos básicos) y un frente electoral polarizado que genera incertidumbre y riesgo en los mercados.

Mientras EEUU enfrenta datos contradictorios entre estimaciones del crecimiento y los ánimos del mercado que no son optimistas, el país parece estar a la deriva con falta de confianza en sus ciudadanos y una importante recesión económica.

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Fuente: Infobae
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