Sábado 20 de Abril de 2019

Opinión

Elecciones en PBA: ¿desdoblamiento en tres votaciones?

Alan Braier

Viernes 4 de Enero de 2019

El año electoral está cada vez más cerca y se empieza a analizar quiénes, cómo, cuándo y dónde van a presentarse. Quienes son gobierno piensan en cómo van a defender su gestión para retener el poder, y los opositores cómo hacer para acceder a él. Las posibilidades y las formas de hacerlo son cada vez más diversas, siempre fieles a nuestro estilo.

Desdoblar las elecciones es una estrategia conocida y frecuente. Los oficialismos provinciales pueden buscar evitar un efecto contagio en su propia elección cuando el apoyo del electorado al Gobierno nacional es presumiblemente menor o de rechazo. Puede verse como una estrategia de diferenciación que preserve el capital político de la gestión provincial, incluso cuando provincia y nación coincidan en color político. Tal es el caso de la provincia de Buenos Aires, pero con un grado más alto de división.

La madre de todas las batallas podría tener tres capítulos. Ante un pedido de la oposición, no solo podría separarse la elección nacional de la provincial, sino también esta última de las municipales. La posibilidad de la tripartición generaría, en principio, un costo económico mayor y un creciente desgaste en el electorado. También podría dejar ganadores y perdedores impensados.

En primer lugar, el Gobierno nacional tendría que afrontar el desafío electoral con una alarmante situación económica, una posible Cristina Fernández de candidata y, además, quizás, sin su principal aliada política, María Eugenia Vidal. Según datos de Management & Fit, en el Gran Buenos Aires Vidal supera en 24,2% al Presidente en cuanto a la percepción de su imagen y, a nivel provincial, un 20% desaprueba la gestión de Mauricio Macri pero aprueba la suya. Los números suenan tentadores como fundamento para plantear la elección bonaerense en soledad. No obstante, el riesgo de no contar con la figura de Vidal en la boleta de Macri podría dificultar el éxito de la reelección presidencial. Incluso podría empujar a una pérdida de caudal electoral lo suficientemente grande como para dejar a ambos con una derrota.

En segundo lugar, desdoblar las elecciones municipales le agrega un nuevo dilema a Vidal, quien logró pintar de amarillo el mapa electoral de la provincia de Buenos Aires en 2017 y previamente en 2015; incluso en lugares con histórica presencia del peronismo como Lanús (Grindetti), Tres de Febrero (Valenzuela) o Morón (Tagliaferro). Si bien los beneficios de la ruptura electoral provincia-municipios son difusos, el peronismo no kirchnerista podría ser uno de los ganadores: su estrategia electoral pasa por apropiarse de la ancha avenida del medio, y para eso trabajan y negocian en la provincia. Superar la polarización y dejar a Vidal, Macri y Cristina afuera del cuarto oscuro aumenta considerablemente las posibilidades de los nuevos candidatos o actuales intendentes de terceras fuerzas en la contienda municipal. En una entrevista con Télam, Sergio Massa dijo: "La idea es liberar a los intendentes de Cristina, para que los jefes comunales del PJ puedan disputar la elección en sus territorios de manera independiente, sin tener que llevar el peso de una candidatura nacional en sus boletas".

En el otro lado, los intendentes del núcleo kirchnerista serían los grandes perjudicados. Los barones del Conurbano y la ex Presidente se precisan mutuamente: CFK necesita de su despliegue geográfico para la campaña la nacional y los intendentes la requieren para arrastrar votos en sus respectivas disputas municipales.

Qué hacer con las elecciones depende puramente de estrategias y negociaciones. En los próximos meses veremos cómo resuelven el dilema: si la táctica del Gobierno es un "sálvese quien pueda" o si siguen con el eslogan de "vamos juntos".

El futuro electoral está abierto. Habrá que esperar y ver cómo avanza la economía, qué acuerdos políticos se sellan, quiénes son los candidatos y cómo será el foco de la campaña para intentar hacer un pronóstico sobre los resultados. Lo que hoy parece vislumbrarse de forma más clara es que los intereses políticos de Vidal podrían colisionar con los del Presidente si nacionalizar la campaña viene aparejado de un fuerte rechazo a la gestión nacional. Desdoblar, en ese contexto, podría funcionar como un seguro electoral para Vidal pero no necesariamente para Macri.

¿Divide y reinarás? El tiempo dirá.

El autor es politólogo, Management & Fit.



Fuente: Infobae
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