Domingo, 16 de Diciembre de 2018

Sociedad

Trajeron al continente al primer soldado argentino de Malvinas y descansará junto a su hijo

"Si no vuelvo quiero que traigas mi cuerpo y me entierres junto a Gustavito", solicitó Luis a su esposa, María Cristina, antes de partir a Islas Malvinas. Fuente: Archivo
© La Nación

"Si no vuelvo quiero que traigas mi cuerpo y me entierres junto a Gustavito", solicitó Luis a su esposa, María Cristina, antes de partir a Islas Malvinas.

CORDOBA.- Este jueves, a las 11, el capitán Luis Darío José Castagnari, caído en la Guerra de Malvinas , descansará en paz. Cumplirá el pedido que le hizo a su esposa cuando partió rumbo a las islas: si moría quería descansar junto a su hijo Gustavo. Sus restos llegaron hoy por la tarde a Río Cuarto acompañados de su viuda y sus otros hijos. Es el primer soldado argentino en ser trasladado al continente.

Un cordón de honor esperó a Castagnari y a su familia. Su esposa María Cristina Scavarada, dijo: "Me siento con mucha paz porque va a descansar donde él quería. Todavía no caigo en que es un hecho histórico, es el hecho de cumplir con él, yo lo veo como la lucha mía por mi amado esposo y que descanse con su hijo Gustavito".

La ceremonia de recepción se hizo en el Área de Material Río Cuarto; hubo un acto religioso y un camarada de Castagnari lo recordó. Después el cortejo fúnebre fue al Cementerio Parque Perpetual; en el camino los vecinos salieron de sus casas para aplaudir el paso del héroe.

Este jueves habrá una rendición de honores, de la que participarán altos mandos de la Fuerza Aérea Argentina y, después, se procederá a la cremación y al depósito de las cenizas en la parroquia Sagrados Corazones, junto a su hijo, fallecido en 1978.

La historia de amor entre Castignari y su esposa comenzó en un ómnibus de larga distancia, en 1973; se casaron y tuvieron cinco hijos; Gustavo murió a los tres años de cáncer. Martín, Guillermo, Walter y Roxana acompañaron a su mamá todos estos años para lograr la repatriación y cumplir con la voluntad de su papá. "Si no vuelvo quiero que traigas mi cuerpo y me entierres junto a Gustavito", fue su pedido.

Castignari murió el 29 de mayo de 1982 cerca de Puerto Argentino; estaba hablando por radio cuando un helicóptero Sea King disparó un misil antirradar Shrike AGM-45 dirigido a la antena del puesto Comando. La comunicación interfirió la señal del misil que cayó a unos 20 metros de donde él estaba. Fue ascendido a Capitán post morten y recibió la medalla La Nación Argentina al Valor en Combate.

Martín, el mayor de los Castagnari, habló del "respeto de los ingleses" hacia la decisión tomada por la familia. Recordó que él tenía seis años cuando su papá se fue. "Lo estuvimos esperando hasta ahora, nos hubiera gustado que volviera de otra forma pero por lo menos lo tenemos acá".

Castagnari fue enterrado por sus compañeros en el cementerio de Stanley; su tumba tenía una cruz con su nombre; en enero de 1983 fue trasladado por los ingleses al cementerio argentino cerca de Darwin , siempre claramente identificado.

"Furia" le decían su familia y sus amigos por su energía y vitalidad. Su esposa creía que regresaría vivo de Malvinas, pero en declaraciones periodísticas, admitió que cuando se fue su mirada le hizo recordar a la de Gustavito, "fue una mirada de despedida".

Nacido en General Cabrera, Castagnari tendría hoy 69 años. Pasó parte de su infancia en Bariloche , a donde trasladaron a su padre, quien era suboficial del Ejército; cuando regresaron se instalaron en Río Cuarto. En 1972 egresó de la Fuerza Aérea con el grado de alférez; en el Aeroclub Cuarto se graduó de paracaidista civil. Una década después se embarcó a Malvinas como parte del Grupo de Operaciones Especiales (GOE).

"Esa noche (NR: la del 29 de mayo), en la que vi la imagen de mi esposo, la nube estaba en el lugar en que había sido alcanzado en su cabeza tras el impacto del misil -menciona su viuda-. A esa misma hora, mis hijos se despertaron llorando".

Hace tres años, cuando fue por segunda vez a Malvinas con sus hijos Martín y Guillermo, ella lloró abrazada a la cruz; le pidió "paciencia" y le juró que cumpliría con lo prometido. El sábado 8, el día de su cumpleaños, Scavarada tendrá la paz de saber que el amor de su vida regresó y está donde quería, en la misma iglesia donde se casaron.



Fuente: La Nación
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